Feminicidio en Cochabamba: junta de padres de familia organizan el velorio y entierro de Jheovana

  • Velorio de Jheovana Chávez en Valle Hermoso. | Los Tiempos
  • Ángel Beltrán Sandoval en su audiencia de juicio oral, ayer. | Hernán Andia

 

Fuente: Los Tiempos

Miriam Peñafiel Calizaya

Ángel Beltrán Sandoval (33) ayer, antes de ser sentenciado a 30 años de prisión en el penal de El Abra, relató paso a paso el feminicidio de su concubina Jheovana Chávez (33). Los más de 10 años que vivieron juntos y que ambos hayan decidido construir una familia no impidieron que el hombre quitara la vida a la joven madre con saña, agarrando el palo de una picota para darle un golpe mortal en la cabeza.



El hombre, que se dedicaba a la mecánica, aprovechó la madrugada del domingo y que ella estaba recostada en la cama escuchando música para acabar con su vida. Después del crimen, él acudió hasta la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de la laguna Alalay para confesar que había quitado la vida a su pareja en su domicilio ubicado en K’ara K’ara Arrumani.

El cuerpo de Jheovana se quedó por varias horas en el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) porque no había un familiar que lo reclame. Un panorama similar viven los hijos de ella de 15, 8 y 6 años, porque no tienen quién se haga cargo de ellos. Los tres fueron enviados a un centro de acogida y se suman a los cientos con futuro incierto por este crimen si es que algún pariente no aparece.

La directiva de padres de familia de la unidad educativa del colegio El Salvador se organizó para tramitar el certificado de defunción y reclamar el cuerpo de la madre, quien también era dirigenta de un curso considerando que sus hijos estaban en la misma unidad educativa.

Jheovana, para sustentar a su familia, vendía capuchino en la puerta del colegio, es por eso que los padres de familia y estudiantes del colegio la conocían y la estimaban.

La velan desde ayer en el salón de eventos de la zona El Salvador en Valle Hermoso y prevén enterrarla en el cementerio de K’ara K’ara.