Guerra en Ucrania: ‘No entiendo cómo hay gente que puede hacer esto’

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La liberación de zonas ocupadas por Rusia tras la invasión a Ucrania ha dejado al descubierto las atrocidades del ejército ruso. Las enviadas especiales de RFI a Ucrania, Clea Broadhurst y Jad El Khoury, recogieron testimonios sobre torturas y crímenes.



El Fiscal de la Corte Penal Internacional, el británico Karim Khan, se ha mostrado prudente sobre la terminología para definir los crímenes que Rusia está cometiendo en Ucrania, que Biden calificó de «genocidio».

«Estamos aquí porque tenemos buenas razones para creer que se están cometiendo delitos de la competencia de la Corte», declaró por su parte Khan en las afueras de Kiev, escenario de una de las peores matanzas de civiles ucranianos atribuida a soldados rusos.

«Para llegar a la verdad, es necesario que se «disipe la bruma de la guerra», precisó Karim Khan, quien recordó también que la CPI ya había abierto una investigación.

Nuestras enviadas especiales a Ucrania recogieron en todo caso testimonios sobre casos de tortura.

Durante la ocupación rusa, Konstantin Goudauskas logró rescatar a 203 personas cerca de la localidad de Kyiv. Entre ellas, una anciana de 74 años.

«Los soldados rusos mataron a su marido delante de ella. Luego los arrastraron, a ella y al cadáver de su marido, a un sótano, donde ya había numerosos muertos. Dejaron a la esposa ahí, sin comida ni agua, durante unos 20 días. De vez en cuando, los soldados lanzaban bengalas. Ella perdió la vista a causa del humo. Esta mujer tiene más de 70 años. A ella y al marido los trataron así solamente porque eran ucranianos».

Pero Konstantin no pudo salvar a muchos otros, entre ellos, a una niña de nueve años en la localidad de Vorzel.

«Los investigadores encontraron huellas de esperma de doce tipos diferentes en su cuerpo. Esta niña sólo tenía nueve años. No entiendo cómo hay gente puede llegar a hacer este tipo de cosas».

Tras la liberación de territorios ucranianos que habían sido ocupados por el ejército ruto, han aflorado nuevos testimonios. Marina Lehenka, miembro de La Strada, una ONG de derechos humanos ucraniana.

«Gracias a la apertura de los corredores humanitarios, las víctimas han podido salir de las zonas ocupadas. Desde entonces el número de llamadas se ha disparado. Y esperamos recibir más llamadas cuando los territorios del este del país sean liberados. Las violaciones son en sí mismas muy traumáticas, pero las que se producen en tiempos de guerra son peores. Las mujeres violadas tendrán inmensas secuelas».

con AFP

Radio Francia Internacional