La Iglesia recuerda en la última cena que el servicio es el sello del amor verdadero

El arzobispo Sergio Gualberti repitió el gesto de Jesús al lavar los pies a 12 agentes pastorales. El papa Francisco lo hizo en una cárcel de Italia. Hoy se vive la pasión y muerte de Jesús. La procesión con el Santo Sepulcro vuelve después de dos años
Deisy Ortiz Duran, Alba Roca

En la celebración de la última cena del Señor, el arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, recordó a los fieles que el servicio es la mejor muestra de amor.

“El servicio es el sello del amor verdadero; caso contrario, queda en puras intensiones, palabras, sentimientos o emociones, pero no es amor si no hay servicio”, recalcó durante su mensaje en la catedral, donde repitió el gesto de Jesús al lavar los pies a algunos agentes pastorales, en representación del pueblo.

Con esta celebración los fieles comenzaron a vivir los momentos centrales de Semana Santa.

Gualberti recalcó que el amor que se hace servicio vence todo obstáculo y se manifiesta con toda su fuerza cuando parece más débil e insignificante.

Llamó a la conversión para ser buenos hermano. “Jesús nos manda a deponer aires de superioridad y actitudes prepotentes, vivir en igualdad fraterna entre todos y poner nuestra vida al servicio de la buena noticia, esto implica concretamente ponernos al servicio de los destinatarios privilegiados del Reino de Dios que son los pobres, los últimos, los enfermos, las víctimas de la injusticia, los privados de libertad, los abandonados y tantos otros hermanos necesitados”, reflexionó.

Recordó que, durante la última cena, Jesús dejó el mandamiento nuevo que debe guiar nuestra vida cotidiana: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”.

También llamó a purificarnos en Cristo y sumergirnos en su amor que perdona y que nos hace capaces de perdonar al prójimo.

Llamó al pueblo a caminar todos en unión y fraternidad hacia la meta del bien común y de la vida para todos, porque es la única manera de vivir en armonía y paz.

En la celebración de la última cena Jesús instituyó la eucaristía.

Este jueves, después de dos años por la pandemia, los feligreses realizaron la visita tradicional de iglesias.

De la misma manera, hoy la procesión con el Santo Sepulcro recorrerá las calles del centro de la capital cruceña. En las demás parroquias también realizarán el viacrucis.

Esto se repite en provincias donde se viven tradiciones que escenifican la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

El vaticano

El papa Francisco celebró este Jueves Santo en una prisión italiana el tradicional ritual de lavado de pies a una docena de reclusos, informó el Vaticano.

Francisco, de 85 años, se desplazó a la cárcel de Civitavecchia, a unos 80 kilómetros al noroeste de Roma, para la ceremonia. “El papa Francisco repitió el gesto de Jesús durante la última cena, cuando el Señor lavó los pies a sus discípulos como signo de amor y de servicio e impulsado por las vejaciones, a 12 detenidos, hombres y mujeres, entre ellos personas de diferentes edades y de diferente nacionalidad”, precisó en un comunicado la Santa Sede.

El papa retomó así uno de los ritos que comenzó durante su pontificado, hace nueve años.

En los dos últimos años, marcados por la pandemia, el pontífice tuvo que renunciar al lavado y besado de los pies a detenidos y conmemoró el calvario y la muerte de Jesús en la cruz dentro de los muros del Vaticano, sin las multitudes de fieles que solían asistir a esos actos.

Este año, los problemas de salud del pontífice, que sufre de fuertes dolores a la rodilla y tiene vistosas dificultades para caminar, han marcado las ceremonias.

Francisco presidirá el viernes en el Coliseo romano, símbolo del martirio de los cristianos, el viacrucis nocturno.

Este año, según informó el director de la oficina de prensa del Vaticano, Matteo Bruni, han sido invitadas dos mujeres de Ucrania y Rusia para que carguen la cruz en una de las estaciones que conmemoran el sufrimiento y la muerte de Jesús, desde su condena hasta su sepultura.

Una iniciativa por la paz y la reconciliación que ha generado polémica entre la comunidad ucraniana debido a la guerra actual entre los dos países.

Vigilia pascual

La mañana de este jueves en la catedral cruceña se llevó a cabo la celebración pascual para enfermos, adultos mayores y personas con discapacidad. Edison Rejas (24), que sufre de parálisis cerebral, fue uno de los fieles que participó de la celebración oficiada por el obispo auxiliar Estanislao Dowlaszewicz.

Edison fue acompañado por su padre, Odilón Rejas (63), que lo cuida desde hace varios años. Ambos pidieron que el Señor les dé fuerzas para sobrellevar la enfermedad que tiene Edison en sillas de ruedas.

Alberto Suárez (76) también llegó hasta la catedral movido por la fe. Perdió la vista hace 20 años debido a un glaucoma y, a pesar de que esto le impide hacer algunas tareas, dice que la enfermedad lo acercó más al Señor y le ayudó a ser una mejor persona.

Controles

Por otro lado, la Alcaldía Municipal continúa con los controles a la venta de pescado en los mercados y ferias donde se comercializa este producto. Este jueves funcionarios municipales del Departamento de Defensa al Consumidor, Control de Productos y Servicios se desplazaron hasta las inmediaciones de la doble vía a La Guardia, entre quinto y sexto anillo, en busca de pescado que llega a nuestra ciudad para ser comercializado sin registro sanitario.

Gualberto Condori, asesor legal, dirigió los operativos ante denuncias recibidas en dos lugares específicos. Se trata de una feria ambulante donde supuestamente se descarga pescado que llega de Villa Montes, y el otro punto fueron las paradas de buses que llegan desde Yacuiba.

“Al verificar que no tenían productos de contrabando, nos retiramos. La Dirección de Espacio Público debe verificar si los comerciantes tienen permiso para vender en el lugar; en caso de no tener autorización, deben ser retirados”, dijo Condori.

Por su parte, los vendedores de pescado del mercado Florida decidieron salir del pasillo principal, donde usualmente funcionan cerca de 10 casetas, y armaron temporalmente puestos extras en la pequeña plaza del ingreso principal debido a la alta demanda del producto durante la Semana Santa. Los funcionarios municipales están abocados a verificar que se cumpla el listado oficial de precios y la calidad de los pescados.