Lechín: “Cuba es una transnacional político-militar”

En un nuevo episodio del espacio digital “De Frente con Oscar Ortiz”, compartimos la tercera parte de la entrevista con Juan Claudio Lechín, sobre los 70 años de la revolución nacional y el análisis de cómo actúa Cuba a través de sus agentes político-militares para influir en Latinoamérica.



Fuente: Publico.bo

“Cuba es una transnacional político-militar. Fuera de un poquito de turismo, su gran exportación es de agentes político-militares que hacen todos los tipos de guerra, desde 1959. Guerras de línea, guerras de profundidad, guerras asimétricas y guerras de baja intensidad con movimientos sociales, formando líderes”, señaló.

Puso el ejemplo de Nicolás Maduro, “agente cubano desde el año 1984, cuando lo mandan a formarse a la Escuela Ñico López del Partido Comunista de Cuba. Cuando le hace de mayordomo a Chávez en la cárcel ya es un hombre del aparato cubano. Cuba es uno de los países con mayor potencia en materia de inteligencia del mundo”.

El escritor dijo que después del fracaso de las guerrillas, de la “violencia ecuménica, de esa guerra santa que era la revolución”, a partir de 1989, cuando se queda sin el apoyo de la Unión Soviética, “Fidel Castro opta por el fascismo, que es el pragmatismo electoral. Los comunistas siempre tuvieron un verbo muy religioso, de lo mesiánico. Los fascistas, Hitler y Mussolini, luego de sus primeras derrotas en las calles o en las armas, rápidamente y con mucho pragmatismo se metieron a las elecciones, y desde el gobierno comenzaron a desmontar el poder para agarrárselo de manera absoluta”.

“Los profesores de Fidel Castro en el colegio jesuita, en Cuba, dicen que él de joven era fascista, que leía los discursos de Hitler y Mussolini. Incluso usa en el juicio de 1956 la frase: la historia me absolverá, que se ha vuelto tan famosa. Es un refraseo de Hitler, de su juicio, cuando dice: la diosa de la historia me absolverá. El padre Llorente cuenta que Fidel era más franquista que él”, remarcó.

Lechín reiteró que a partir del 89, “cuando se queda solo y no se quiere convertir a la democracia, empieza a volver a América Latina y a formar esto del socialismo del siglo XXI”, señalando que Castro tiene más éxito “por las buenas, porque por las malas lo repelieron. El único país que pudo conquistar fue Nicaragua. Por supuesto, en África conquistó Angola y Eritrea para los rusos. Pero Nicaragua era para él”.

“Hasta hoy hay en Bolivia agentes cubanos en todos los estamentos importantes de la decisión político-militar. En Venezuela también”, enfatizó.