‘Los pedidos no paran’: pekineses vacían supermercados por miedo a un confinamiento


Ante el estricto confinamiento en Shanghái, preocupa el rebrote de ómicron en la capital china. Habitantes de Pekín acudieron en masa a los supermercados por miedo al confinamiento, tras descubrirse nuevos casos de contaminación durante el fin de semana.



Con el corresponsal de RFI en Pekín, Stéphane Lagarde.

La caja registradora del supermercado suena sin cesar en esta tienda de conveniencia del centro de Pekín. Los primeros clientes llegaron al abrir el supermercado. «No sé por qué todo el mundo está haciendo provisiones. Ya no queda nada en las tiendas de mi barrio, ¡por eso me tocó venir aquí! No hay más huevos, por ejemplo. Pero no sé por qué todo el mundo está comprando. Otras personas lo hacen, así que yo también. Creo que un mes de comida será suficiente», cuenta a RFI un hombre de 30 años residente en un distrito vecino.

¿A Pekín le espera un mes de confinamiento? Por el momento, no hay indicios de que vaya a ser así. Algunas residencias ya han sido «sellados», como dicen en China. Además, han cerrado las estaciones de metro y los parques del distrito de Chaoyang, tras descubrirse de decenas de nuevos casos de contaminación desde el viernes.

El domingo por la tarde, las tiendas en línea de víveres y comestibles estaban saturadas. Este lunes 25 de abril, ya no hay arroz ni harina. «Todo el mundo está pidiendo en este momento. No se paran los pedidos. Hay repartidores en frente de cada mercado», dice uno de ellos. A unos cientos de metros, los clientes de una verdulería llenan sus cestas hasta el tope.

«Una burbuja dentro de una burbuja»

Con los brazos llenos de huevos, fideos y harina, un abuelo insiste en que Pekín está mejor protegida que Shaghái. «Tengo cuatro generaciones en casa. Cuatro bocas que alimentar. Pero en Pekín no habrá problemas, es la capital. Pekín es una burbuja sanitaria dentro de la burbuja sanitaria”, apunta.

Los próximos días darán más información sobre el resultado de las pruebas masivas. Este lunes muchos habitantes tuvieron que realizar pruebas de PCR tras haber pasado el fin de semana en los supermercados.

En las aceras de Chaoyang se forman largas colas. Todos los 3,45 millones de habitantes del mayor distrito de la capital china tendrán que someterse a ellas.

Radio Francia Internacional