Política nacional y alineación internacional del jefe indio del sur  

Kawsachun coca, wañuchun q’aras”. Consigna masista.

Se viene imponiendo cada vez más una nueva y particular idiosincrasia progre y cultura de género, y la población que no quiere complicarse la vida la asume y elige ser conducida por alguien, como una piara, manada, rebaño y los más agresivos como una Jauría, pero siempre bajo las órdenes y protección del Jefe; un Macho alfa, o una Hembra beta.



Los pueblos han venido perdiendo sus valores, sus principios y la voluntad y coraje para defender sus tradiciones, su honor y su cultura. Temen asumir la responsabilidad de su vida y su destino y ahí surge y se impone el Caudillo, el Jefe mesiánico que los cobija, el Machu Pichi.

Evo el cocalero wawa pierdechi, mantiene una guerra permanente contra los ciudadanos bolivianos que no lo aceptan y para combatirlos cuenta, además del Sistema Judicial con sus numerosos grupos paramilitares. En especial los Milicianos cocaleros del Chapare, los Ponchos rojos de Warisata con armas militares en apronte, la Policía minera. Además de los Wila ll´uchus, Interculturales, Vándalos, Satucos, Columna Sur y en especial para el área urbana con los Movimientos Sociales masistas.

Todo poder busca expandirse y como el poder es para usarse se lo utiliza para ampliar su territorio y su influencia, en consecuencia toman y se apoderan de otras tierras, de otros lugares.

El poder altiplánico, desde siempre, ha venido tomando las tierras en Santa Cruz y controla cada vez más su territorio. Para esta toma de tierras en el Oriente y Chaco, el MAS utiliza una eficaz estrategia, con componentes económico, político, cocalero y un fuerte ingrediente racista.

Lo más evidente de este avasallamiento masista en el área rural de Santa Cruz, lo vemos en San Julián y Cuatro Cañadas que son un bastión del MAS. Luego avanzaron con la ocupación de Yapacaní, que ahora forma parte del Chapare y siguen asediando a Guarayos, colindante con el Beni.

Para esta estrategia de colonización, utilizan principalmente a los Cocaleros y a los Interculturales, que son los mitimaes y la principal avanzada para su plan de ocupación territorial y la dominación de los pueblos indígenas y mestizos del oriente. Se trata de crear en el país un ecosistema populista, cocalero y narcotraficante.

Estos llamados interculturales son mestizos (cholos) de origen indígena, quechua y aimara, los que utiliza y contrata el MAS para sus planes de avasallamiento y colonización.

Evo el Jefe Indio del Sur, como lo denominan sus amigos chavistas, a nivel latinoamericano está ligado fuertemente con el Castrochavismo y así lo proclama permanentemente.

Evo al celebrar los 27 años del Movimiento Al Socialismo (MAS) lo expresaba en su discurso: “La lucha del mundo es por la liberación del dominio del Imperio, del Capitalismo. No solo es la lucha de Bolivia, ni de América Latina, sino en todo el mundo (…) Y ahí, hermanos, los mejores aliados de nuestra revolución democrática y cultural, ahí está Venezuela, ahí está Cuba, ahí está Rusia, ahí están otros gobiernos que se liberaron (o) en proceso de liberación”.

Por sus amigos los conoceréis. Pukymon, salmo 33.

Evo que es el peón del Castrochavismo en Bolivia y por tanto admirador fiel de Putin, lo demuestra cuando mediante uno de sus ayucos grazna, no tuitea, su fiel apoyo y defensa del Zar:

Hacemos un llamado a una movilización internacional para frenar el expansionismo intervencionista de la #OTAN y #EEUU. La humanidad clama por pacificación, la conflagración no es la solución. La hegemonía armamentista e imperialista pone en riesgo la paz mundial”. Evo.

No le importa al cocalero que las ambiciones geopolíticas del liderazgo ruso por parte de Putin y su entorno, estén causando muerte y destrucción y con el riesgo de una catastrófica guerra mundial. Él no ve el genocidio de un pueblo que está siendo diariamente bombardeado y asesinado; él ve lo que quiere ver, según su interés y complicidad.

Fuente: ovidioroca.wordpress.com