Angélica Sosa fue la mujer más poderosa; ahora está presa y perdió a sus familiares

En sus buenos tiempos, Sosa era adulada por el alcalde y sus propuestas tenían el respaldo completo del Concejo; ahora está de duelo, perdió a su padre y esta semana a su esposo

Angélica SosAngélica Sosa/Foto: Archivo, Jorge Gutiérrez
Angélica SosAngélica Sosa/Foto: Archivo, Jorge Gutiérrez

Fuente: El Deber

Se reunieron en noviembre y compartieron sus mejores deseos para 2022. Angélica Sosa, ya alejada de la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra, se encontró con algunas de sus amigas de la promoción 1984 del colegio Madre Vicenta Uboldi. Les obsequió cuadritos pintados por ella misma y expresó su preocupación por su futuro a raíz de las primeras denuncias de corrupción que comenzaron a cobrar notoriedad. La exautoridad, una de las mejores alumnas de la secundaria, fue muy querida por Sor Ancilla Beretta (1921-2015), la religiosa italiana que fundó la unidad educativa donde estudió.

Desde aquella reunión con sus amigas, han pasado seis meses en los que Sosa perdió su libertad, se despidió de su padre Hugo Sosa, quien murió a fines de enero, y aún llora por la inesperada partida de su esposo, Sergio Perovic, el 25 de mayo en Jujuy, la ciudad argentina de la que era oriundo.



Sosa ya no tiene aliados políticos y quienes la adulaban ahora miran a otro lado. Ha perdido casi todo, pero tiene a sus tres hijas y el hijito menor, además de sus dos nietos y alguna de sus amigas. Eso es la que la sostiene, aseguran sus allegados que pudieron verla.

“Deseo que Sergio esté con nuestro Señor, que disfrute del paraíso y cuando ya corresponda nos vamos a reunir de nuevo. Si volviera a nacer, volvería a conocer a mi compañero de vida que me acompañó 37 años; 31 de casados y seis años de novios. Siempre fui muy feliz”, afirmó la exalcaldesa desde su encierro.

Se reunieron en noviembre y compartieron sus mejores deseos para 2022. Angélica Sosa, ya alejada de la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra, se encontró con algunas de sus amigas de la promoción 1984 del colegio Madre Vicenta Uboldi. Les obsequió cuadritos pintados por ella misma y expresó su preocupación por su futuro a raíz de las primeras denuncias de corrupción que comenzaron a cobrar notoriedad. La exautoridad, una de las mejores alumnas de la secundaria, fue muy querida por Sor Ancilla Beretta (1921-2015), la religiosa italiana que fundó la unidad educativa donde estudió.

Desde aquella reunión con sus amigas, han pasado seis meses en los que Sosa perdió su libertad, se despidió de su padre Hugo Sosa, quien murió a fines de enero, y aún llora por la inesperada partida de su esposo, Sergio Perovic, el 25 de mayo en Jujuy, la ciudad argentina de la que era oriundo.

Sosa ya no tiene aliados políticos y quienes la adulaban ahora miran a otro lado. Ha perdido casi todo, pero tiene a sus tres hijas y el hijito menor, además de sus dos nietos y alguna de sus amigas. Eso es la que la sostiene, aseguran sus allegados que pudieron verla.

“Deseo que Sergio esté con nuestro Señor, que disfrute del paraíso y cuando ya corresponda nos vamos a reunir de nuevo. Si volviera a nacer, volvería a conocer a mi compañero de vida que me acompañó 37 años; 31 de casados y seis años de novios. Siempre fui muy feliz”, afirmó la exalcaldesa desde su encierro.

Pidió un permiso extraordinario para acudir a despedir a su compañero en Argentina, pero no tuvo respuesta. Las exequias se cumplieron el 26 de mayo. Ese día, Sosa escribió una emotiva carta que se divulgó desde sus redes sociales a manera de obituario. Cuando recibió la noticia, ella tuvo que ser atendida por el personal médico de Palmasola.

 

La exautoridad fue enviada por seis meses a ese centro penitenciario el 21 de diciembre de 2021 por el caso “ítems fantasmas”. El plazo vence en junio, pero existen otros dos casos que están en curso y que complican su futuro legal.

Está siendo investigada por presuntas irregularidades vinculadas con la construcción de la infraestructura para el el Bus Rápido de Transporte (BRT) y la compra con supuesto sobreprecio de un terreno para el vertedero municipal. También está el caso “Prestín” que tiene que ver con la dotación de préstamos con recursos municipales. En esta investigación estuvo implicado su esposo, pero como testigo. Según su abogado, Jorge Rivero, no había una citación para su declaración y no tenía arraigo cuando abandonó el país en febrero. Viajó a Jujuy para atender a su madre convaleciente.

Sosa estudió arquitectura en Córdoba, Argentina. Se especializó en paisajismo, pintaba y le gustaba hacer poemas. Conoció a quien fue su marido, precisamente, en las aulas universitarias.

Ella nació en Caracas en 1966. Su padre boliviano se casó con la paisajista venezolana Josefina Arreaza, cuando estuvo en esas tierras por asuntos laborales. Sosa asumió la nacionalidad de su padre al amparo de la Constitución.

En 2004 comenzó a trabajar en la que fue la dirección de Turismo de la Prefectura, pero un año después Percy Fernández, el alcalde que administró la ciudad por 15 años, la invitó a la secretaría de Parques, Jardines y Obras de Equipamiento Social. Ella quería ser “la jardinera la de la ciudad”.

“Te contestaba el teléfono; nunca se alzó. Era muy sencilla con nosotros”, señaló una de sus excompañeras del bachillerato. En ese tiempo ninguna imaginó que Angélica iba a incursionar en la agitada vida política del país.

Otra de sus amigas dijo sentirse muy afligida por la situación la que está hoy la exalcaldesa. Se sabe que solo dos de sus amigas se aproximaron hasta Palmasola para visitarla y darle aliento.

 

“Compartir el poder”

Sosa cobró mayor notoriedad como dirigente de la agrupación Santa Cruz Para Todos (SPT) y fue electa como concejal en los comicios subnacionales de 2015. Ella llegó a ocupar la presidencia del Concejo cruceño. En 2020, cuando se declaró la pandemia de coronavirus, asumió de manera interina las riendas de la ciudad con el respaldo de todo el Concejo.

“Cuando ella asume sigue con el trabajo institucional y pierde la sensibilidad política de lo que se estaba viviendo. De un Percy Fernández completamente diferente a ella, con luces y sombras que transforma una ciudad, pensó que podía mantener el sello de Percy en el trabajo. Creo que cumplió con las horas dedicadas al trabajo, pero no se asentó como Angélica Sosa diferente, sino como Angélica Sosa y Percy Fernández juntos. Ella no llegó a crear su propia imagen”, afirmó Mario Adett Zamora, el encargado territorial de las provincias de SPT.

El escenario era complejo. Fernández había decidido respaldar a Evo Morales en la campaña para ajustar el límite legal de la reelección presidencial a través del referéndum del 21 de febrero de 2016. Tres años después, Sosa tuvo que respaldar las ollas comunes y la movilización ciudadana que se produjo tras las fallidas elecciones en la que Morales buscó la presidencia por cuarta vez, aún a pesar de haber perdido la consulta ciudadana del llamado 21F.

La crisis política y social de 2019 que acabó con la presidencia de Morales postergó los comicios hasta marzo de 2021. Sosa y STP participaron sin renunciar ni renovar los cuadros del llamado “viejo orden” que heredó de Percy.

Durante ese tiempo, ella fue acusada de aislar a un Percy ya debilitado por varias dolencias físicas.

Adett Zamora reveló que Sosa contaba con un grupo de asesores que no aportaron al liderazgo de Sosa porque no tenían una adecuada lectura del contexto nacional. “Ellos eran de Argentina, Ecuador y Venezuela, países donde hubo crisis políticas, pero en un contexto diferente a Bolivia”.

“Los errores de ella: No renunciar a la Alcaldía para ser candidata, un error fundamental. Mantener a los secretarios a pesar de que varios ya habían sido cuestionados. No haber apostado por una renovación en los candidatos que ella puso. No se veía renovación y ese era el mensaje que pedía la gente”, afirmó Adett Zamora.

Pero hay más, el dirigente recordó que en Santa Cruz hubo un acuerdo político “para compartir el poder”, un pacto que nació en los tiempos de Percy y que pudo replicarse en este tiempo con cuotas para participar en la administración edil. Por eso considera que el caso de los “ítems fantasmas” puede ser la resultante de asignaciones políticas que, al final, provocó el caso de corrupción con asignaciones laborales para funcionarios inexistentes.

En 2021, los resultados de la elección fueron apretados entre Comunidad Autonómica (C-A) y Unidad Cívica Solidaridad (UCS), mientras que el MAS también llegó al Concejo de la ciudad. Sosa sacó algo más del 6% de los votos.

El concejal José Quiroz (MAS) asegura que, a pesar de los resultados, su partido nunca participó de ningún acuerdo. “Somos denunciantes y estamos en la oposición”, afirmó respecto a los casos en los que está implicada Sosa. Eso sí, destacó la labor del actual alcalde cuando era concejal. “Los 11 concejales de la anterior gestión no fiscalizaron. Al único que le vimos fue al alcalde Jhonny Fernández y el concejal suplente del MAS Jhonny Zeballos. No se escuchó más”, afirmó y reconoció que existen funcionarios “que cambiaron como de piel como camaleones” para mantenerse en sus puestos.

“Lamentablemente, la anterior alcaldesa se rodeó de personas que tenían malas mañas con el interés de hacer corrupción. El entorno le falló y la han involucrado. El Ejecutivo tiene que ver a sus alrededores, en su equipo. Incluso preguntar afuera, pero se rodearon de gente mala. Ellos tienen gran responsabilidad de que esté en la cárcel”, señaló Quiroz, quien ya fue concejal entre 2010 y 2015, durante su primer periodo.

Jhonny Fernández fue implicado por Sosa en los casos de corrupción, precisamente, por los acuerdos políticos que se armaron. “Públicamente, en plena campaña, el actual gobernador Luis Fernando Camacho y Sosa se apoyaron”, afirmó cuando respondió por esas acusaciones.

Tras el cambio de mando en la Alcaldía, se conoció el escándalo de los ítems fantasmas en la administración municipal, que alcanza a 60 ex funcionarios municipales.

Fuente: El Deber