El presidente de Bolivia, Luis Arce, afirmó este viernes que Estados Unidos, con su decisión de excluir a Cuba, Nicaragua y Venezuela de la próxima Cumbre de las Américas, lo único que consiguió es debilitar la institucionalidad de dicho encuentro.

“La decisión arbitraria de Estados Unidos de excluir a Cuba, Nicaragua y Venezuela del cónclave americano, bajo la excusa de que sus gobiernos no respetan la Carta Democrática de las Américas, lo único que ha conseguido es debilitar la institucionalidad del mencionado foro regional”, dijo Arce durante su intervención en la XXI Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), que se realiza en Cuba.

La Cumbre de las Américas se celebrará en junio próximo en Los Ángeles y el gobierno de  Estados Unidos anunció que no invitará a Cuba, Nicaragua y Venezuela, por lo que Arce se mostró nuevamente preocupado por el hecho de que en ese encuentro se “ignore la diversidad plena”.

Pues, “el veto de Washington demuestra que, pese a la retórica en favor de la democracia y los derechos humanos, no existe una voluntad real en las autoridades de dicho país para cambiar su política hostil hacia los gobiernos que dignamente no se subordinan a sus intereses”, agregó.

Por tanto, también consideró que Estados Unidos recurre a cualquier tipo de instrumento para sancionar a los países “que deciden seguir por un camino distinto al de sus mandatos”.

En ese sentido, “desde Bolivia, consecuentes con los principios de nuestra Constitución Política del Estado y de la diplomacia de los pueblos, rechazamos enérgicamente la exclusión de los pueblos hermanos de la Cumbre de las Américas y reitero mi decisión de no asistir a dicho encuentro mientras no se invite a todos los gobiernos de América y en condiciones de plena igualdad jerárquica y de participación”, ratificó.

Asimismo, señaló que ningún país puede arrogarse el derecho de decidir quiénes forman parte o no del continente americano y tampoco, en su criterio, ningún organismo internacional, como la Organización de Estados Americanos (OEA) “puede servir única y exclusivamente a los intereses hegemónicos de una sola nación”.

De igual manera, demandó el cese de toda forma de hostilidad contra los pueblos de América y condenó “que la unidad de la Patria Grande siga siendo amenazada por políticas de divisionismo, discriminación, exclusión, desestabilización y confrontación”.