El dirigente Quelali de la UMSA recibió Bs 600.000 para viaje a Cuba, bioseguridad y elecciones

Quelali está 20 años como estudiante universitario y va por su tercer mandato como dirigente, luego de las elecciones de la FUL.

Quelali
Álvaro Quelali (izq) con chamarra negra y Max Mendoza con chaqueta roja Foto: Facebook.

 

Fuente: ANF



 El secretario ejecutivo de la Federación Universitaria Local (FUL) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz, Álvaro Quelali, recibió en los seis años como dirigente Bs 681.000 para un viaje de 10 personas a Cuba, comprar equipos de bioseguridad y realizar las elecciones estudiantiles de 2021; denuncian un presunto mal manejo de los fondos que provienen del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).

“Es desembolso de viajes a Cuba, ha sacado para 10 estudiantes (que) ni siquiera han ido de la UMSA, son personas ajenas (que) no tienen matrícula, solamente deberían haber ido dos estudiantes y han ido 10. Son 200.000 bolivianos, fue hace cinco años, cuando era dirigente de la FUL; esas resoluciones se les va a mostrar. Pedimos la rendición de cuentas, son (recursos) de todos los estudiantes”, afirmó la estudiante de la UMSA, Kely Apaza, quien presentó a la ANF documentos de las autorizaciones para los desembolso.

En varios documentos de desembolso firma el rector Oscar Heredia, quien preside el Honorable Consejo Universitario. Apaza acusó a la autoridad estudiantil de “socapar” los presuntos malos manejos de Quelali.

El ejecutivo de la FUL asumió su tercer mandato trienal. Apaza denunció que en las elecciones universitarias de noviembre de 2021 hubo un fraude, ya que luego de conocer el resultado que favorecía a otro bloque, por la noche, las cifras variaron y ganó Quelali; luego, el cuestionado dirigente de la Confederación Universitaria de Bolivia (CUB), Max Mendoza avaló la victoria polémica con una carta de reconocimiento.

Quelali también recibió pasajes aéreos y viáticos de $us 57 diarios para cinco días en Cuba, donde asistió a un congreso internacional. Para la actividad, se aprobó una resolución en febrero de 2020.

“Autorizar con carácter de excepción a la Dirección Administrativa Financiera, proceda a efectuar el pago de viáticos correspondiente al día 15 de febrero, al ser sábado y un día no laborable, toda vez que responde al itinerario de viaje”, reseña parte del documento.

Quelali es estudiante en la UMSA, comenzó su carrera universitaria en 2002 y pasó por la carrera de Matemáticas y luego adquirió matricula en Ingeniería de Sistemas. Según Apaza, el ejecutivo de la FUL prefiere permanecer en la casa superior de estudios para beneficiarse del dinero público y en complicidad de Mendoza.

El tercer caso de corrupción que develó Apaza, tiene que ver con la autorización de Bs 200.000 para equipar con insumos de bioseguridad a las facultades de la UMSA. “Pero a la fecha no han puesto ni un alcohol en gel”, dijo la estudiante.

“APROBAR el proyecto «EQUIPAMIENTO DE BIOSEGURIDAD INTERNOS DE SALUD» presentado por la Federación Universitaria Local, con un presupuesto de hasta Bs200.000.- con recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos – IDH, provenientes de la devolución establecida en la Ley N° 1307, cuyo documento se encuentra adjunto como antecedente de la presente Resolución”, refiere el documento.

El tercer caso de presunta corrupción de Quelali se trata de 281.000 bolivianos que solicitaron para el comité electoral, que organizó los comicios de la FUL en 2021. “El comité dijo que iba a gastar más dinero y le han dado más dinero y han hecho un fraude descarado, exigimos una auditoria; es más de medio año que se ha seguido y no hay auditoria”, sostuvo.

Según la resolución para el dinero requerido en las elecciones, el primer desembolso fue por 150.000 bolivianos, a nombre del presidente del Comité Electoral, Juan Pablo Tapia. Luego, el mismo grupo exigió una adicional de dinero.

Entre otros casos observados, Apaza detalló que hace tres años, Quelali solicitó Bs 50.000 para premiar a 200 estudiantes. “Pero les dieron un almuerzo de 10 bolivianos, por eso, está utilizando el nombre de los alumnos”.

También autorizaron Bs 50.000 para un viaje a Tarija en abril de este año, donde tenía que haber un congreso, pero los estudiantes tarijeños aclararon que no se trataba de una actividad de consejeros, “solo fueron de paseo”.