Elecciones en Colombia: ‘Si un candidato no reconoce su fracaso, puede haber violencia’

Cuenta regresiva en Colombia para las elecciones de este domingo 29 de mayo. Podrían significar un giro político para el país, colocando al izquierdista Gustavo Petro en el sillón presidencial. Los sondeos lo presentan como favorito, pero no todo está dicho.

Esta semana de silencio electoral se dejó de publicar sondeos. Los últimos muestran una foto fija con Gustavo Petro en torno a los 40% y el conservador “Fico” Gutiérrez con un 24%. El tercero, el populista Rodolfo Hernández sí tiene una tendencia al alza nítida. Si se mantiene, podría reservar una sorpresa el domingo.



En el cuartel general de Gustavo Petro sueñan con ganar en la primera vuelta. Algo que no será fácil: el último en lograrlo fue el expresidente Álvaro Uribe. Lo más probable es que acceda a la Casa de Nariño por balotaje.

Esa es la gran duda de las elecciones: ¿Con quién lo hará? “Fico” Gutiérrez arrastra con él la impopularidad del saliente Iván Duque. El populista Rodolfo Hernández puede aquí aparecer como un cambio y además disputarle a Petro el electorado popular. Los expertos coinciden en que si Hernández llega a segunda vuelta, tendría más posibilidad que “Fico” de elevar su techo de voto en el llamado “frente antiPetro”.

“En términos políticos y económicos no hay mucha diferencia entre Rodolfo Hernández y “Fico” Gutiérrez. Pero en términos de gobernabilidad sí. Hernández no presentó lista de elección de Congreso, es decir que no tiene una bancada que le permita facilitar gobernabilidad. En ese sentido tendría que negociar con la base de la derecha clásica que en este momento es propiedad de Fico”, analiza el politólogo Mario López.

Crispación social y política

El ambiente político está tenso a dos días de la primera vuelta presidencial colombiana. Un escenario de crispación poco antes visto. Se le ha echado gasolina con discursos y acusaciones cruzadas a derecha e izquierda por múltiples asuntos: desde el software electoral, el fraude, acusaciones sin pruebas de una eventual suspensión de la cita electoral.

No sólo los candidatos han contribuido a este clima. También voces militares, con la incursión en la campaña del comandante del Ejército de Colombia, el general Eduardo Zapateiro quien, al arremeter contra Petro, creó una gran indignación.

Duque y su gobierno no han mostrado la neutralidad institucional que se esperaba, algo criticado desde instituciones independientes como la MOE (la Misión de Observación electoral). El gran riesgo de este clima ahora es que el perdedor no acepte los resultados. “Tememos que si un candidato no reconoce su fracaso, sus seguidores tampoco lo vayan a aceptar y eso podría repercutir en movilizaciones y actos de violencia”, estima Mauricio Vela, coordinador político de la MOE.

Por su parte, los colombianos están divididos. “Mi hijo mayor es petrista, yo no tengo candidato. Sin embargo, pienso que tengo que votar por el candidato que vaya en contra de Petro, que no es lo mejor. Mi mamá va a votar por Fajardo y mi hijo menor va a votar en blanco”, cuenta Eugenia, una ama de casa que RFI conoció en la Plaza Botero de Medellín.

Sería un hito histórico la llegada de la izquierda al poder. Petro es exmilitante de la guerrilla del M-19, aunque ese pasado de guerrillero quedó ya muy atrás. El candidato luce mucha experiencia política en diversos cargos como concejal local, senador, alcalde de Bogotá entre 2012 y 2015 y ahora cabeza de la coalición Pacto Histórico.

A sus 61 años, es la tercera vez que se presenta a unas elecciones y entre sus principales propuestas de gobierno está la de una reforma tributaria para aumentar los impuestos de los más ricos, crear un ministerio de la Igualdad o una reforma agraria que ataque la desigualdad en la propiedad y el uso de la tierra.

Balance negativo para Iván Duque

El próximo 7 de agosto el presidente Iván Duque entregará las llaves del Palacio de Nariño. Ese día culminará un movido mandato debido al estallido social, la crisis sanitaria del Covid-19 y los retos del posconflicto derivados de ser el primer Ejecutivo tras los Acuerdos de Paz entre la extinta guerrilla de las FARC y el Estado colombiano.

Duque transita la recta final de su mandato con una desaprobación que supera el 67%. Esto debido a las calles inundadas de reclamos, hospitales saturados por pacientes con Covid-19, campos manchados de masacres y fronteras atravesadas por miles de migrantes.

Su mandato estuvo marcado por retos de los que no sale con buena nota ni él ni su respaldo, el uribismo, que ha visto reducir su masa demoscópica, su base social, según varios analistas que RFI consultó. Eso no significa que Uribe no siga siendo la persona más influyente del siglo XXI en Colombia y siga teniendo mucha influencia en la vida política del país.

Radio Francia Internacional