En Bolivia, hay 38 víctimas de feminicidio y 60 huérfanos que quedaron al desamparo

Con la muerte de la madre y el padre en la cárcel o desaparecido, la situación de los menores es un drama, pues quedan absolutamente solos, en algunos casos las o los abuelos se hacen cargo o los familiares de la víctima.

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Fuente: ANF



En lo que va del año, 38 mujeres murieron en manos de sus esposos, concubinos, parejas o exparejas, los crímenes dejan graves secuelas, una de ellas es que 60 niñas y niños quedaron huérfanos.

Entre el 1 de enero y el 17 de mayo de este año, 38 mujeres fueron víctimas del delito de feminicidio, muchas de ellas tenían hijos e hijas. 60 niños, niñas y adolescentes quedaron en la orfandad, informó la Coordinadora de la Mujer.

En relación a los menores que quedaron huérfanos, dijo que «Es responsabilidad del Estado contemplar la restitución de derechos de cada hija e hijo. #HuerfanosFeminicidio».

Uno de los últimos casos que se registró el 17 de nayo es el feminicidio de una joven de 20 años que dejó dos niños, el caso se produjo en el municipio de Quillacollo en el departamento de Cochabamba.

Con la muerte de la madre y el padre en la cárcel o desaparecido, la situación de los menores es un drama, pues quedan absolutamente solos, en algunos casos las o los abuelos se hacen cargo o los familiares de la víctima.

Pero no solo se quedan solos sino con el trauma de la violencia que vivió en su entorno familiar, en algunos casos los menores fueron testigos del crimen. Según una nota que recientemente publicó la ANF, precisamente da cuenta de la necesidad de apoyo psicológico que requieren estos menores.

La presidenta del Colegio departamental de psicólogos de La Paz y especialista en psicología forense, Verónica Alfaro, señaló que estos menores de edad requieren de un seguimiento terapéutico por años para poder sobrellevar “las afectaciones tan devastadoras” que sufrieron. Alertó sobre serios trastornos psicológicos y comportamientos “muy desagradables” dentro de unos años de no brindarse las terapias a estas también víctimas del feminicidio.

“Dependiendo de la edad, dependiendo de los recursos psicológicos que tengan, dependiendo también de toda la violencia que han vivido durante años, el cúmulo de cosas es realmente devastador para los niños y muchos pierden la razón, por así decirlo”, señaló Alfaro a ANF.