El entrenador de las selecciones menores de Bolivia, Pablo Escobar, aguarda que el proceso que arrancó en divisiones juveniles comience a andar y que a mediano o corto plazo  aparezcan nuevos talentos para el beneficio del fútbol nacional, el reto es que las nuevas figuras nutran a la selección mayor, previo paso por las categorías inferiores.



“No quiero ser el que encuentre jugadores, mi desafío es que esta estructura empiece a caminar y por naturaleza aparezcan valores, si me toca irme siempre estaré a disposición del que llegue”, enfatizó el exjugador en una entrevista con el streaming de Marcas.

Dijo que todo lo que se está haciendo por el fútbol juvenil con los microciclos, seguimiento a futbolistas y partidos amistosos coadyuvarán a formar mejores deportistas pero también buenas personas porque no se deja al margen el lado social y humano.

Estableció que el plan se enmarca en lograr que los jóvenes que son seleccionados transiten por todas las categorías, desde la Sub-15 a la mayor.

Recalcó que el mayor porcentaje de futbolistas que militan en la División Profesional provienen de Santa Cruz, Cochabamba y Tarija, por ello se apunta trabajar con énfasis en los departamentos que menos aportan.

“El mayor porcentaje de jugadores en la liga boliviana son de Santa Cruz, después vienen los extranjeros, luego aparecen los naturalizados, Cochabamba, Tarija y donde veamos que hay menos jugadores por departamentos es adonde tenemos que atacar”, agregó Escobar.

Sobre las observaciones de algunos colegas suyos en cuanto a su experiencia en fútbol formativo, Pablo aseveró que tiene el don de escuchar y que cualquier crítica siempre será bien recibida.

“Mi trabajo es el que tiene que hablar y está muy bueno que se hable de mí así sea para criticarme, a mí me gusta escuchar más que hablar. Mi intención es que el trabajo se note y después si me toca irme, vamos a dejar todo un vaciado de datos que quedará para el que venga”, subrayó el paraguayo naturalizado.

Con Escobar a la cabeza, comenzó un trabajo de observación y paralelamente de entrenamientos con futbolistas de distintas zonas. El primer módulo se desarrolló en Tarija, otro en Santa Cruz y el último en Cochabamba.