‘Este es el regalo que Putin nos ha dado por el 9 de mayo’


La carretera que conduce hasta la ciudad de Lisishanks, en la región de Lugansk, es una zona militar. Los ataques aéreos y con artillería son permanentes. Pero en algunas poblaciones campesinas de la zona, a donde los combates no han llegado, los habitantes intentan hacer una vida normal.



Por Catalina Gómez Ángel, desde la región de Lugansk, este de Ucrania

Oxana ara esta mañana la tierra enfrente de su casa. La población de Yakovliuvka, donde vive, es paso de decenas de caravanas militares que se adentran hacia la provincia Lugansk.

“Estamos preocupados porque cada día se acercan más. Incluso han tenido que retirarse de la posición de Popasna, desde ayer. Esperamos y revisamos las noticias diariamente para que nuestros soldados no se retiren. Todo es peor”, deplora.

En una de las pocas estaciones de gasolina de la región, una camioneta Toyota negra carga cajas con medicinas. Los vidrios están rotos y las puertas tienen rastros de metralla. Es el carro que tiene a cargo Yana, una paramédica que trabaja con la inteligencia ucraniana.

“La bomba cayó no muy lejos de aquí, pero logramos huir a los refugios”, explica a RFI.

Yana regresa de estar dos semanas de Popasna, que cayó hace pocas horas en control ruso. Cuenta cómo la estrategia de las fuerzas invasoras ha cambiado en estas últimas semanas.

“Al principio de la invasión, nos atacaban con grandes columnas de tanques, ahora cambiaron de estrategia. Pequeñas tropas atacan a lo largo de la línea de frente para intentar abarcar más territorio y así juntar las unidades rusas que operan en el norte, en Járkov, con las del sur de Donetsk”.

A 10 km de la ciudad de la ciudad Kramatorsk, una gran explosión destruyó 25 viviendas en la madrugada del 6 de mayo. Olga Andreivna… busca los objetos que se pudieron salvar de lo que fue su casa. La explosión ocurrió a pocos metros de la entrada.

“Sentimos el primer impacto cerca. Me levanté y abrí todas las ventanas. Ellos dijeron que es mejor para onda expansiva. Pega menos fuerte. Luego llegó silencio y dije, bueno…”.

Olga cuenta que se salvó porque decidió entrar en ese momento al baño protegido por una doble pared. Al salir se encontró con este escenario. La puerta había volado al otro lado de la casa. Su hijo estaba herido, pero no de gravedad. “Este es el regalo que Putin nos ha dado por el 9 de mayo”, dice con amargura.

Ocho años han pasado desde que esta región está en guerra… sus habitantes reconocen que los ataques actuales han puesto su vida al límite, como nunca antes.

Radio Francia Internacional