Hay diez vías de ingreso de ‘chutos’ y nueve ferias donde los ofertan

Los informes en Chile muestran que existe el “gemeleo” de vehículos. Las mafias clonan las placas y luego introducen los autos a Bolivia de manera ilegal. En suelo nacional siguen vigentes las ferias

Fuente: El Deber

Son lugares inhóspitos, pero sus caminos precarios delatan el trajín de los miles de vehículos que dejan sus huellas en la arena. Estas son zonas que antes eran campos minados y que Chile dice que ya las desactivó. Son al menos diez rutas ilegales que se utilizan para el ingreso de automóviles indocumentados -entre ellos robados o ya con placas clonadas- desde Chile a Bolivia. El salar de Coipasa se transformó una de las puertas principales para este delito. Ya en suelo boliviano, estos motorizados son ofertados en nueve ferias conocidas por exhibir los denominados autos chutos.



Los chuteros usaron en los últimos meses por lo menos una decena de caminos ilegales para internar sus coches a Bolivia. Los contrabandistas ahora prefieren ingresar por los salares de Uyuni y Coipasa, entre los departamentos de Potosí y Oruro, pero también utilizan vías por los municipios aledaños de Bella Vista, Llica y Huayllas en suelo potosino. Además de La Queca, Todos Santos y Pisiga en Oruro.

Al lado de Chile se usan las poblaciones de Cosapilla y Cosapa, que están al norte chileno y son fronterizas con Bolivia. En muchos casos los vehículos llegan a esas zonas y son entregados para que otras personas los internen a suelo boliviano. Ahora, se conoció que se sigue utilizando la ruta de Hito Cajón, donde hay un precario control militar en ambos lados.

El excarabinero chileno Hugo Bustos, fundador de la ONG Grupo Búsqueda de Vehículos (GBV), informó que detectó 112 vehículos robados en Chile que estarían en el departamento de Santa Cruz, de los cuales el 90% se encontraría en manos de autoridades. El investigador, en contacto con EL DEBER, remarcó que esos motorizados pasaron por rutas ilegales y que según su indagación son al menos diez las vías que utilizan las mafias para internar los autos a Bolivia.La mayoría van al salar de Coipasa. Ese dato coincide con los informes de inteligencia de la Policía Boliviana y del Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando.

“Lo que pasa es que esos autos, que en mi caso yo me dedico a investigar porque fui víctima de robo, son vehículos robados en Chile y que luego se los pasa a Bolivia como allá ustedes los denominan ‘chutos’. Tenemos una base de datos que entre 2021 y 2022 hubo al menos 502 denuncias de vehículos robados en mi país (Chile) y que pasaron a Bolivia como contrabando, de los cuales 112 están localizados en Santa Cruz”, relató Bustos.

La investigación
El investigador chileno insistió que en 2021 se registraron en Chile 419 vehículos robados, y en 2022, 83 motorizados. Todos se encuentran en distintos puntos del territorio boliviano, según dijo Bustos, aunque aclaró que existen otros casos que son ofertados en su país con placas clonadas.

“Un dato no menor es que 112 vehículos robados en Chile están localizados en Santa Cruz de la Sierra. Eso es una parte de los vehículos en general, porque los demás están en distintas localidades de su país como Uncía, Yapacaní, Oruro, Challapata, Potosí y también en La Paz”, dijo Bustos.
El excarabinero chileno acotó que trabaja con policías bolivianos de manera secreta con el fin de evitar la internación de autos robados en Chile.

Bustos dijo que en estos contactos se estableció que hay una decena de rutas ilegales por donde pasan los motorizados hacia Bolivia. “Son vías en lugares inhóspitos, donde no hay nada, solo el paisaje y un clima muy frío. Conocí de casos de ‘chuteros’ que murieron en plena operación por el clima”, detalló Bustos.

En Bolivia hay informes que muestran a Layaca y Tres Cruces como los poblados -en el lado boliviano- donde se reúnen las mafias y pasan los vehículos indocumentados. Estas comunidades están en el sur del salar de Coipasa, que pertenece al departamento de Oruro. Los motorizados siguen un segundo tramo: el objetivo es llegar a los poblados bolivianos donde los chutos son aceptados. Se pasan muchas rutas, pero la principal pasa por el municipio de Challapata, en Oruro.

Son al menos 30 organizaciones criminales que trafican con vehículos ‘chutos’ y robados en Chile que operan en la extensa frontera con Bolivia. En ese límite existen “innumerables” pasos clandestinos que escapan a todos los controles, pero una decena son las más utilizadas por las mafias.

“Hay un sinnúmero de bandas, unas 30, porque es un hecho muy lucrativo en ambos lados de la frontera (…) Vamos a tener resultados a raíz de esas coordinaciones con la Policía Boliviana”, afirmó el capitán Antonio Alonso, un oficial de enlace de Carabineros de Chile que llegó en la semana a la ciudad de La Paz para reactivar la coordinación bilateral del control fronterizo y el tratamiento de las denuncias sobre el robo de autos.
Sobre las rutas que se utilizan para pasar los vehículos desde Chile, el capitán Alonso afirmó que “nuestras fronteras son bastante extensas y hay pasos no habilitados. Tenemos un problema de capacidad logística que no es posible cubrir todos esos puntos. Haremos todo el esfuerzo posible, en conjunto, para poder desbaratar esas bandas”.

El equipo de Bustos y el canal de televisión Meganoticias develaron el caso de autos robados en Chile y que en una mayoría de estos motorizados estarían en manos de policías. El medio chileno mostró cómo se realizaba la venta de vehículos indocumentados y robados, en complicidad con jefes policiales. Por este caso, el Ministerio Público imputó al excomandante regional de Uyuni, Raúl Cabezas, quien tenía en su poder uno de los motorizados recuperados por GBV. Luego, ese vehículo fue devuelto a su dueño en Chile.

La Policía de Investigaciones (PDI) de Chile también maneja sus propios datos sobre este tema. Esta instancia se centró en el robo de vehículos en su país y su posterior clonación con placas que también fueron sustraídas a otros motorizados o fueron falsificadas.

 Una mayoría de estos autos, denominados clonados y que son de lujo, pasan a Bolivia y son ofertados en ferias ilegales. Estos vehículos pasan la frontera con placa chilena y ya en Bolivia se la quitan para evitar problemas.
El informe de la PDI reconoce cinco destinos que los delincuentes chilenos les dan a los vehículos robados: conducir un auto de alta gama, cometer otro delito con éste, desarmarlo para vender sus piezas, sacarlo fuera del país y hacer su blanqueo para su comercialización al interior del país.

En este informe también se refiere al “gemeleo” de vehículos. En este caso se utilizan placas falsas para “darle vida” a un vehículo robado, pero con los papeles de un vehículo normal. De hecho, muchas veces obtienen la información en sitios web de venta por internet. Eso es común en Chile.

Las ferias en el país
Tras el duro camino que recorren los motorizados robados en Chile están las ferias ilegales donde se los oferta. Hay estos puntos de venta en zonas urbanas, como la ciudad de Oruro y barrios alejados de El Alto, como la zona de Ventilla. Las demás están en áreas rurales del país.
Challapata, a 121 kilómetros de la ciudad de Oruro, hace diez años era la feria de autos chutos más grande del país. Hoy se volvió a activar, aunque no con la misma dimensión que antes. En octubre de 2012, la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) y las Fuerzas Armadas intervinieron la feria de Challapata y, producto de ese operativo, fallecieron dos personas y hubo cuatro heridos.

Existen otras zonas donde las ferias de autos indocumentados van creciendo. En los Yungas de La Paz están la de Caranavi y de La Asunta. En estos municipios el tránsito de los “chutos” es normal.
En el Chapare de Cochabamba también hay este tipo de ferias. Una de ellas está ubicada en el municipio de Ivirgarzama. En Santa Cruz la más grande está en Yapacaní, donde recién la Policía ingresó a intervenir ese negocio.
En el norte de Potosí está la feria de Pampa Colorada, una localidad a dos horas de Uncía.

El comandante general de la Policía, Johnny Aguilera, dijo que propondrá crear una unidad específica para combatir la vente de autos robados, en coordinación con policías de otros países.

Fuente: El Deber