La inflación en América Latina está descontrolada y ya registra máximos históricos en la mayoría de los países. De 18 países de la región, solo Bolivia tiene bajo control los precios de los principales productos de la canasta familiar.

A escala internacional se considera la invasión de Rusia a Ucrania como detonante de la inflación, aunque en Latinoamérica otro de los factores es la fuerte recuperación de la actividad económica a medida que se levantan las restricciones sanitarias por el COVID-19, aumentando el consumo.

La escalada de precios de los alimentos y los combustibles ha ocasionado, consecuentemente, la pérdida de poder adquisitivo, fundamentalmente de los hogares más pobres y vulnerables, generando tensión social y descontento.

Abril ha sido un mes lapidario para la mayoría de los países latinoamericanos. Argentina ha registrado la inflación más alta con una tasa de 6%, seguido de Venezuela con 4,4%, Honduras 1,69%, Costa Rica 1,58%, Paraguay 1,5% y Chile con 1,4%, según un análisis realizado por La Razón sobre la base de datos de institutos de estadística y bancos centrales de 18 países de América Latina.

ACUMULADA. En cuanto a la variación acumulada entre enero y abril, Bolivia registra nuevamente uno de los indicadores más bajos con una tasa de 0,41%, muy lejos del 1,67% de Ecuador, el 4,8% de Chile o el 23,1% de Argentina, uno de los más altos de Latinoamérica.

En términos interanuales, la subida de precios se ha disparado en Venezuela con uno de los índices más altos en el mundo, registrando un 222,3%. A esta nación le sigue Argentina con 58,0% (uno de los indicadores más altos en dos décadas), Brasil con 12,13%, Paraguay 11,8% y Chile con 10,5%. Con un dígito están 13 países latinoamericanos y Bolivia, nuevamente, registra un índice menor con 0,87%, según los datos oficiales.

Un reciente estudio del líder mundial en inteligencia empresarial The Economist Intelligence Unit (EIU, por sus siglas en inglés) señala a Bolivia como el país en América Latina mejor posicionado para resistir los efectos mundiales de la guerra en Ucrania.

DOCUMENTO. Bolivia, en esa perspectiva, establece el documento hecho público unos días atrás, está al margen de las complicaciones políticas para gobiernos latinoamericanos emergentes del conflicto bélico.

El país tiene el mejor puntaje en estabilidad económica, bajos índices de inflación, pagos de intereses e ingresos del sector público controlados, señala el estudio.

El 12 de marzo, el presidente Luis Arce se refirió al conflicto entre Rusia y Ucrania y dijo que el precio de los alimentos afectaría a los países, pero que el Estado boliviano había tomado medidas para paliar estos problemas.

Bolivia aplica una política de subvenciones a los carburantes, a la harina y granos como el maíz, principal alimento para aves, cerdos y ganado lechero. También mantiene congelado el tipo de cambio desde noviembre de 2011.

Estas políticas le han permitido al Estado boliviano sortear los efectos de varias crisis que azotaron a los países de la región.

Esta situación fue destacada el martes por el Presidente, quien sostuvo que Bolivia no está alineado con ningún país, ya que tiene una política económica soberana. “Gracias a esta política soberana, a diferencia de otros países, en Bolivia no hay inflación galopante ni tenemos escasez de alimentos”, sostuvo Arce en el acto de entrega de sables y pistolas a los militares graduados en esta gestión.