Nicolás Castellanos: «La violencia es fruto de la confrontación política y de una educación deficiente»

El fundador de Hombres Nuevos pide unidad, escuelas, salud y trabajo para combatir la pobreza. El narcotráfico provoca la degradación social
Juan Manuel Ijurko

​Fuente: eldeber.com.bo

Monseñor Nicolás Castellanos lleva 30 años de trabajo en Bolivia. Su compromiso con los pobres lo mantiene activo en zonas necesitadas. Y, a pesar de la falta de respaldo de las autoridades nacionales, se siente contento en el país. «Hay que sembrar, todo lo que se siembra se cosecha», dice el religioso español.

Castellanos pasó por el estudio de EL DEBER Radio y conversó en ‘Influyentes’ sobre la degradación social que se percibe en el país. «Soy testigo. Hace 30 años me encontré con una Bolivia agradable, acogedora, comunitaria y solidaria. Gente muy pobre, pero honrada», describe el religioso.

Actualmente, percibe un «cambio profundo» que afecta directamente al ciudadano. «La violencia que estamos padeciendo es fruto de la confrontación de nuestros políticos y de una educación deficiente», dijo el fundador de Hombres Nuevos.

Para revertir esta situación de crisis, monseñor Castellanos apela a «la inclusión. Es la palabra clave». En la lucha contra la pobreza pide la unión de los bolivianos «para conseguir más escuelas, atención sanitaria y trabajo».

Con un esfuerzo conjunto, «sin importar las ideologías, se conseguirá una Bolivia donde quepamos todos, donde no se puede excluir a nadie. Esa Bolivia es posible», proclama el religioso.

Castellanos conoce la realidad profunda que se vive en los barrios. Cada vez,  se ve más presencia del narcotráfico que involucra a las familias necesitadas. «El narcotráfico enriquece a unos cuantos, pero es una de las lacras que empobrece el país», afirma de manera lapidaria.

La pérdida de valores como la solidaridad y la honestidad coinciden con la presencia en ascenso del narcotráfico. Para frenar esta incidencia «hay que cuidar la educación», pide monseñor.

El cambio tiene que llegar desde la educación y con el resguardo de la familia. Eso sí, percibe la debilidad de ambas instituciones y, con ello el debilitamiento de la sociedad.

Desde la Fundación Hombres Nuevos existe un compromiso para aportar al país y su gente. Entre los planes en carpeta, Castellanos cita la creación de un instituto tecnológico en beneficio de los habitantes del Parque Noel Kempff Mercado. «Donde otros siembran narcotráfico, nosotros llevamos educación», contrasta.

El proyecto permitirá a los jóvenes de comunidades como Piso Firme o El Porvenir contar con una posibilidad de crecimiento y progreso en sus propios entornos.