Un nuevo modelo se consolida y las audiencias piden credibilidad

La suscripción digital como alternativa de ingresos para las empresas de comunicación requiere historias de calidad que marquen agenda y den servicio

 

 



Juan Carlos Salinas Cortez 

 

La irrupción de las tecnologías de la información es una realidad en el negocio de la información y en la actividad periodística. La búsqueda de ingresos que hagan viable y sostenible la razón de las empresas de comunicación tienen diferentes fórmulas, unas más exitosas que otras, pero ninguna infalible.

Desde la Fundación Para el Periodismo consideran que la innovación y la búsqueda de modelos de negocio sostenibles son retos que el periodismo debe resolver. Son elementos que se suman a la necesidad de las audiencias por productos creíbles que construyan historias, cubriendo diversas visiones que permitan incluir las diferentes visiones que tienen las personas sobre la realidad y lo verosímil.

En este sentido, el modelo de la suscripción digital o el pago por el muro informativo es una tendencia ya consolidada en el mundo y que en nuestro país, por la idiosincrasia cultural de las audiencias, recién se va incorporando de forma seria y paulatina.

Juan Carlos Rocha, director de Contendidos del Grupo Multimedia EL DEBER, considera que este 10 de mayo encuentra a los periodistas y medios de comunicación en plena transición hacia nuevas formas de hacer periodismo, con una presencia cada vez mayor de los formatos audiovisuales y multimedia, y nuevos modelos de negocio de las empresas.

Rocha hace notar que lo que vendrá casi de inmediato en la mayoría de las cabeceras tradicionales será la adopción de los muros de pago: el periodismo de calidad tiene altos costos de producción, los mismos que serán cubiertos con sistemas razonables de suscripciones digitales, como ya viene ocurriendo en muchos países.

No hay fórmulas establecidas, pero la tendencia es adoptar modelos de pago “freemium”: es decir liberar un número de lecturas gratuitas al mes y cobrar por números mayores y por los contenidos más importantes, precisó Rocha.

“Se trata, en definitiva, de combinar la necesidad de cobrar por impresiones publicitarias digitales, pero a la vez percibir ingresos de los lectores por el acceso a contenidos exclusivos. Esa es la única manera de garantizar la sobrevivencia del periodismo independiente, que se debe a sus audiencias y no a otros intereses, y que es necesario para la democracia”, remarcó Rocha.

Suscripción

¿Qué motivos llevan a pagar por la información con tanta oferta gratuita disponible?

El especialista en medios Grzegorz Piechota destacó en una investigación, realizada en 2021 para la International News Media Association (INMA), que el principal motivo por el que están dispuestos a pagar las audiencias es la conveniencia (32%), seguida del buen trato (23%), exclusividad de contenido (17%), convicción de que el producto pagado es mejor (16%) y deseo de financiar el periodismo (13%).

Sebastián Auyanet, especialista en estrategias editoriales y de modelos de negocios y docente del Diplomado en Periodismo Digital que ofrece la Fundación para el Periodismo, indicó que ese 32% de conveniencia o interés por pagar una suscripción digital busca productos periodísticos de calidad en donde la credibilidad y la confianza por el servicio adquirido sea una constante.

Sin embargo, en la actualidad el trabajo periodístico debe competir y responder en varios frentes. El principal rival es el mercado del ocio, pues a criterio del especialista debido a la gran cantidad de fuentes hay una pérdida de valor del producto noticioso dentro de lo que es el mundo de la información y eso solo se puede superar ofreciendo productos de calidad, historias novedosas, donde el drama y los datos tengan un buen equilibrio emocional e informativo.

Pepe Cerezo, experto en estrategia y desarrollo de negocios digitales y director de Evoca Media, destaca que en este largo camino de las suscripciones digitales los precios y productos diferenciados pueden ser una alternativa para cubrir diferentes segmentos.

Mientras tanto en Bolivia, aún falta mucho por hacer y por aprovechar todo el potencial digital. Ahí reside la fortaleza de los medios.