La expresidenta Jeanine Áñez, en su alegato final  por el caso Golpe de Estado II ante el Tribunal de Sentencia Anticorrupción Primero de La Paz, ratificó este viernes que es inocente y remarcó que “volvería a hacer” lo que hizo en la crisis de noviembre de 2019, cuando asumió el mando del país en medio de un caos.

“Ustedes miembros del Tribunal están juzgando a una mujer expresidenta inocente y creo que no van a olvidar mi cara ni todo lo que han hecho durante todo este tiempo”, afirmó Áñez en una audiencia realizada en el penal de Miraflores, hasta donde los jueces se trasladaron a escucharla.

La exmandataria enfatizó que deja un “legado de compromiso” porque, en su criterio, “Bolivia entera sabe” que ella es “inocente” y que en su momento hizo “lo que tenía que hacer por el bien del país y por la pacificación de la patria”.

“Jamás tuve la ambición de estar en la presidencia, jamás la busqué. Cuando yo llegué a la ciudad de La Paz (desde Trinidad), no sabía si quiera por qué estaban policías y militares esperándonos en el aeropuerto (de El Alto) porque yo no coordiné con absolutamente nadie”, agregó.

Indicó que mintieron diciendo que ella fue trasladada en un helicóptero presidencial porque, según insistió, ni siquiera conocía esa aeronave ni tampoco movió un solo dedo para llegar a la jefatura del Estado.

“Pero hice lo que tenía que hacer, asumí la presidencia por compromiso, asumí la presidencia de acuerdo a lo establecido en la Constitución siguiendo cada uno de los pasos y respetando todo lo que dice; (…) y me siento muy orgullosa y lo volvería a hacer si tuviera la oportunidad; lo volvería a hacer porque para eso a nosotros nos eligen en el parlamento, para estar en las buenas y en las malas, para estar en situaciones de tranquilidad y situaciones de violencia, eso es tener compromiso”, sostuvo.

Mientras, en su criterio, los miembros del Tribunal “van a dejar un legado de la ignominia, del abuso y de la persecución política” porque considera que “van a juzgar a una mujer expresidenta con todos los agravios posibles”.

“Pero nosotros no nos vamos a quedar acá, vamos a seguir en la vía internacional y sobre todo yo me voy a quedar con la justicia divina, porque esa es la a mí no me falla”, señaló.

Y, finalmente, concluyó su intervención mencionando una cita de la Biblia que en Romanos 12:19 afirma: “no os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”.

Áñez está detenida desde marzo de 2021 e inicialmente fue capturada acusada por la presunta comisión de los delitos de terrorismo, sedición y conspiración dentro del proceso denominado Golpe de Estado I, a instancias de la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lidia Patty.

Luego fue abierto otro proceso en su contra por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, que se denomina Golpe de Estado II.

Este segundo proceso es el que mayor avance tiene porque ya se encuentra en la etapa de alegatos finales en un juicio ordinario en el que se la juzga por delitos cometidos antes de que asuma sus funciones como mandataria transitoria en la crisis de noviembre de 2019.

El 10 de noviembre de 2019, el entonces presidente Evo Morales renunció a su cargo en medio de protestas cívicas que denunciaban un supuesto fraude electoral, un motín policial y hasta una “sugerencia” de las Fuerzas Armadas para que dimitiera.

Dos días después, la entonces segunda vicepresidenta del Senado asumió la presidencia de dicho órgano camaral y luego la jefatura del Estado en sendos actos en la Asamblea Legislativa sin quorum ni asistencia de la bancada mayoritaria del Movimiento Al Socialismo (MAS). Ese hecho es calificado como un golpe de Estado.