Bolivia autorizó ingreso de vuelo del avión venezolano-iraní Conviasa, a Santa Cruz

La DGAC admitió que dio la autorización, mediante un comunicado

 



La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) admitió que autorizó el ingreso al aeropuerto de Viru Viru, Santa Cruz, del vuelo de Conviasa. También se conoció que el avión en cuestión retornó la madrugada de este jueves a Caracas.

“La DGAC aclara a la población boliviana en el marco de los acuerdos bilaterales entre Estados de la región y en concordancia con la normativa OACI y las Regulaciones Aeronáuticas Boliviana (RAB), se autorizó el ingreso de un vuelo no regular del explotador aéreo Conviasa con la aeronave A340-600, matrícula YV 3535 (Autorización No. 282) en la ruta Caracas-Viru Viru- Caracas, el día de ayer 15 de junio de 2022, cuyo objeto fue transporte de pasajeros. La mencionada aeronave retornó a Caracas a las 92:20 am del día de hoy”, se lee en el comunicado brindado por la DGAC.

Este avión que aterrizó en Viru Viru debía llegar a Buenos Aires, pero fue desviado al aeropuerto de Santa Cruz, esto para evitar una retención en Argentina como ocurrió con un avión de una de las subsidiarias de Conviasa: Emtrasur.

El diario El Clarín de Argentina, el plan original del vuelo VO9502 era Caracas-Buenos Aires y Buenos Aires-Caracas con previa escala en Bolivia, pero al final se determinó que la operación finalizaría en Bolivia y una aeronave boliviana de la línea estatal BoA completaría la ruta a Buenos Aires.

El avión retornó a Caracas pocas horas después de aterrizar en Santa Cruz, donde se conoció que pertenecía a la iraní Mahan-Air y fue vendido a Conviasa hace pocos días de su vuelo inaugural hacia isla Margarita (Venezuela) con 70 pasajeros, entre ellos “influencers provenientes de la República Islámica de Irán”, según un reporte de la autoridad venezolana de aeropuertos.

Conviasa (Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos), la aerolínea del gobierno venezolano, figura en la lista negra del Departamento del Tesoro de la administración norteamericana al igual que el Boeing 747 matrícula YV3531 que perteneció a la aerolínea iraní Mahan Air, que es parte de la flota de ese consorcio y que aterrizó en Buenos Aires el lunes 6 y después fue retenido e investigado.