El vocero presidencial, Jorge Richter, afirmó este sábado que la condena de 10 años de prisión dictada en contra de la expresidenta Jeanine Áñez, por su proclamación en 2019, “es solo el primer tiempo” porque, en su criterio, el “elemento central” es la búsqueda de justicia por las muertes y las violaciones a los derechos humanos ocurridas después de que la exmandataria asumiera el mando del país.

“Todo lo que ocurrió desde la noche del 12 de noviembre (de 2019, cuando Áñez asumió el mando del país), lo tendrá que enfrentar también ella y todos quienes participaron ante nuevos jueces y ante un nuevo proceso, porque aquello no va a quedar en el aire suspendido y todos nos vamos a conformar con lo ocurrido el día de ayer, por supuesto que no; el elemento central son las muertes, es el encarcelamiento, es la violación de derechos humanos y el maltrato a la dignidad de las mujeres”, señaló.

Pues, según el funcionario, todo lo que ocurrió después de que Áñez asumiera la jefatura del Estado “es el hecho mayor” y es por lo que “el pueblo boliviano está buscando justicia”, por tanto, todo “eso no va a quedar como un evento oculto detrás de la sentencia” del viernes.

Pero, también “es muy importante decir que, más allá de los años que se han dado ayer, que nos parecen insuficientes, por supuesto que lo verdaderamente esencial es de que en Bolivia el proceso haya avanzado, haya concluido y que se haya dado una sentencia”, indicó Richter en su espacio habitual de los sábados en la radio Kawsachun Coca.

El funcionario agregó que esa sentencia condenatoria “dice de manera absolutamente clara: señores del país y el mundo, en Bolivia el 10, el 11 y el 12 de noviembre de 2019 se violentó la Constitución Política del Estado con el apoyo de la Policía y las Fuerzas Armadas (…) para constituir un gobierno de facto (y que en el país) se generó un golpe de Estado”.

El 10 de noviembre de 2019, el entonces presidente Evo Morales renunció a su cargo en medio de protestas cívicas que denunciaban un “fraude” electoral, un motín policial y hasta una “sugerencia” de las Fuerzas Armadas para que dimitiera.

Dos días después, la entonces segunda vicepresidenta del Senado asumió la presidencia de dicho órgano camaral y luego la jefatura del Estado en sendos actos en la Asamblea Legislativa sin quorum ni asistencia de la bancada mayoritaria del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Ese hecho fue calificado como un golpe de Estado y fue sometido a dos procesos investigativos (Golpe de Estado I y Golpe de Estado II).

En el primero, la exsenadora es procesada por la presunta comisión de los delitos de sedición, terrorismo y conspiración; en el segundo fue condenada la noche del viernes por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes.

“Y esto le dice al país y al mundo de que en Bolivia hubo un golpe de Estado a partir de una falsificación argumentativa de lo que ellos llamaron como una sucesión constitucional y que en los hechos reales era una violación de la Constitución (…) para hacerse con el mando del Estado”, reiteró Richter.

Por tanto, también consideró que los bolivianos tienen que “mirar con optimismo” esta sentencia porque además, en su criterio, “se ha establecido un fortalecimiento a la Constitución” y “ha sido un hito histórico para Bolivia el 10 de junio de 2022” porque el país “le dijo al mundo entero de que su orden constitucional está por encima de las aventuras políticas”.

Y “que nuestros hermanos del país tengan la confianza de que este primer paso del camino a la justicia es solamente eso: el primer eslabón para llegar al momento de justicia que verdaderamente está instalado en la expectativa y el corazón de los bolivianos. Quienes asesinaron, quienes ordenaron lo que ocurrió en Sacaba y Senkata, no van a quedar solamente como expectantes de lo que sucedió; van a tener que pagar por aquella osadía, (todo eso) no va a quedar colgado en el aire por la sentencia de ayer, esto es solo el primer tiempo, el primer momento de la búsqueda de justicia en nuestro país”, puntualizó.