“Esto fue temerario, un delincuente promedio piensa antes de atacar a la Policía”, dijo experto

Para el experto en Ciencias Forenses, Cristian Sánchez, lo ocurrido este martes en el municipio cruceño de Porongo es un acto criminal de gran magnitud y que se debe esclarecer para mandar un mensaje a la criminalidad en Bolivia.

La Policía ha sufrido la baja de dos efectivos y un voluntario. Foto de archivo
La Policía ha sufrido la baja de dos efectivos y un voluntario. Foto de archivo.

Fuente: Unitel

Tras conocerse sobre dos policías y un voluntario del Gacip que fueron acribillados en en Porongo, el abogado penalista experto en Ciencias Forenses, Cristian Sánchez, señaló que fue un crimen perpetrado por delincuentes ‘avezados’.



Un delincuente promedio piensa dos veces antes de atacar a la Policía y peor si va a abrir fuego. Uno temerario no mide su afrenta para atacar a la institución verde olivo”, manifestó Sánchez, al referirse al ataque del que fueron víctimas los uniformados.

Los dos sargentos abatidos, fueron hallados con chalecos verdes, según las imágenes que se difundieron en las redes sociales y en el reporte policial no menciona que hayan tenido armas. Al respecto, el experto considera que es necesario que los suboficiales también tengan pistolas reglamentaria pues están expuestos a peligros.

“El Estado debe dotarles de armas porque exponen su vida, es parte de la justicia laboral. Un delincuente no selecciona si va a atacar a un oficial o a un sargento”, señaló Sánchez.

Explicó que actualmente solo los que egresan de la Academia Nacional de Policías con el grado de oficiales reciben su arma reglamentaria, mientras que los sargentos y otros suboficiales deben comprar con sus propios recursos para proveerse con qué defenderse.

El experto considera que es necesario medidas duras cuando se ataque a un uniformado en servicio, pues incluso cuando son embestidos con objetos contundentes o armas, no existen sanciones.

Agregó que la Policía debe realizar una presión sostenida para capturar a los asesinos que acribillaron a los dos policías y al guardia del Gacip. “La presión debe ser asfixiante”, agregó.