«Mamá, volvé, ya atrapamos al ratón»: el pedido del hijo de la mujer atropellada por un sujeto que se dio a la fuga

La familia de la víctima aseguró que, al contrario de lo indicado por la defensa del acusado, no pagaron a la clínica.

Fuente: Red Uno

A casi un mes de la fatídica noche en la que Micaela Meneses fue atropellada por Leonardo Céspedes, quien se dio a la fuga; la familia de la joven trabajadora y madre de dos hijos aún busca justicia. Ella salía de trabajar y se dirigía a su otro negocio.



Ayer, la defensa del acusado indicó que Céspedes no auxilió a la víctima porque no se dio cuenta que había atropellado a una persona y pensó que era solo un golpe. Además, aseguraron que entregaron 90 mil bolivianos a la clínica donde Micaela está internada en estado de coma. Esto último es negado por la familia.

«¿Cómo no se va a dar cuenta de semejante atrocidad? Mi hermana fue atrapada entre dos autos, le destrozó las costillas, la cadera, la cabeza. Que no venga a decir que no se dio cuenta de lo que hizo. Es claro que él estaba en estado de ebriedad porque se perdió tres días antes de que le llegue la citación. Ni siquiera fue a prestar declaración porque estaba internado en una clínica privada con un supuesto cuadro de ansiedad. La fiscal tuvo que ir para tomar la declaración del muchacho», denunció Juan José Meneses, hermano de la víctima.

De acuerdo a testimonio de algunos testigos, el joven sí se dio cuenta del accidente, ocurrido el 16 de junio.

«Este muchacho sabía lo que hizo porque se fue más allá y uno de los compañeros de trabajo de mi hermana lo siguió y al momento de darse a la fuga casi arremete contra la vida del compañero de mi hermana más. No puede decir que no la ha visto, si no estuviera en estado de ebriedad, pudo haber sido adrede porque le vio y le atropelló», aseguró.

Indicó también que la Policía no secuestró el automóvil, fue la familia que entregó el mismo.

«Si fuera como ellos dicen, se hubiera aproximado ese mismo día para entregarse y ver cómo está la situación», apuntó.

Respecto a los gastos médicos, afirmó que es el papá de Micaela quien está pagando todo.

«Mi papá depositó primero 7 mil bolivianos el mismo día del accidente para que se pueda internar. Después, 15 mil, 2800 para la prótesis y 4800 dólares para la cirugía de la cabeza. Entonces, son unos 20 mil bolivianos más. Luego de mucho reclamo, ellos un día depositaron 20 mil bolivianos y este lunes, recién, 40 mil. A mi hermana le cerraron la farmacia, nosotros corrimos con todos los gastos para conseguir sus medicamentos. Casi son 1000 bolivianos por día ¿Qué hubiera pasado si mi papá no tuviera ese dinero?», detalló.

Exigen que el culpable se haga cargo de los gastos médicos y también de la recuperación de la víctima, así como una indemnización para la joven porque, probablemente, no podrá volver a tener una vida normal, ni cuidar a sus hijos.

«Si este muchacho no entra a la cárcel, su familia lo dejará así y no pagará nada. Solo porque hacemos bulla en los medios, recién se hacen cargo. A pesar que al inicio dijeron que se harían cargo de los gastos económicos», agregó.

El anhelo de los hijos

Los niños tienen 8 y 3 años, por lo que no tienen permitido entrar al hospital donde está internada. Los pequeños esperan que su madre vuelva.

«El pequeñito vio la foto de su mamá, le dio un beso y le acarició. Mi hermana sigue botada, está mal. Mis sobrinos preguntan por ella», contó Juan José.

Al pequeño de 8 años le dijeron que su mamá estaba en el hospital y que pronto volverá.
«Le hicimos escuchar por el celular. Él le habló y le dijo: ‘mamá, ya agarramos el ratón que estaba en la cocina. Ahora ya puedes volver a casa’. Esperaba que su mamá le responda, pero no se puede. Ese rato se quebró algo dentro de nosotros porque quieren de vuelta a su madre y no poder decirle en qué situación está, es lamentable y doloroso», describió.

Los médicos le dijeron que existe el 50% de posibilidad de que la joven se recupere. Tuvieron que retirarle un pedazo de cráneo de la cabeza para aliviarle la presión. De momento, está estable porque las fracturas ya fueron superadas.

«Mi papá no sabe cómo lidiar con la situación. Mi mamá está delicada de salud«, compartió.

Comentó la familia del acusado les ofreció pagar todo, pero a cambio de no acusar al joven. No aceptaron.

«No quiero ir al hospital. No quiero recordarla de esa manera. La primera vez que fui quedé tan impactado que no sabía qué hacer. Ya no me salen las lágrimas. No sé si despertará de la misma manera», añadió.