Roberto Escalante: “La inflación es el peor impuesto para los de menores ingresos”

El economista afirma que el estancamiento económico y la inflación que azotan el mundo tendrán impactos diferenciados en los países y regiones. Los acuerdos serán clave para superar la situación

Fuente: El Deber

El economista mexicano Roberto Escalante, secretario general de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, fue uno de los principales invitados de la décimo cuarta edición de las Jornadas Empresariales, Tecnológicas, Sociales y Humanísticas (JETS), organizadas por la Universidad Tecnológica Privada de Santa Cruz (Utepsa).




_¿Qué le llama la atención de la economía boliviana?La economía boliviana está, como todas las economías, padeciendo ciertos fenómenos inflacionarios que son mundiales. Hay una interrupción en ciertas cadenas de producción de insumos que está impactando la producción y hay conflictos relacionados con el peor de los escenarios: la estanflación; es decir, poco crecimiento y alta inflación.

Esto tiene impactos diferenciados en distintas partes del mundo. Bolivia y Santa Cruz, como el corazón económico del país, están en este proceso. La inflación es uno de los asuntos que más preocupa, porque es el peor impuesto que puede haber, particularmente para las personas de menores ingresos. Si usted gana poco y lo que tiene que comprar cuesta más, su ingreso se ve reducido y su consumo también. Esto impacta en las necesidades básicas que tiene que satisfacer la población: la alimentación, la educación y otros.

_¿Estamos en camino a una estanflación o ya estamos en uno de esos ciclos?
Yo creo que estamos ya en ese proceso. Hay además predicciones del FMI y de la OCDE de que estamos a puertas de ciertas situaciones más graves, particularmente con los temas alimentarios, por el conflicto entre Ucrania y Rusia, dos grandes proveedores de alimentos y de ciertos insumos como la urea que son importantes para la producción de alimentos. Pero hay un elemento adicional, que es más preocupante: el cambio climático, que está provocando sequías y situaciones de calor muy serias que reducirán la producción alimentaria de los países y aumentará la importación de esos productos.

No es un escenario muy halagüeño, pero ahí las políticas públicas tienen que entrar en acción para tratar de paliar la situación. En Bolivia, Perú, México y otros países, los gobiernos están subsidiando los energéticos, porque si no el costo de producción de todo sube. Pero todo también lo transportamos en camiones, que consumen diésel y emiten más gases de efecto invernadero. Entonces, estamos en un círculo vicioso.

_¿El mundo ya ha pasado por un ciclo de estanflación?
Esto no es nuevo. Las razones probablemente fueron distintas, pero hubo otras épocas en las que hemos vivido procesos de estanflación, pero eran más localizadas. La globalización ha significado la diferencia. Hoy, lo que ocurre en Ucrania, que está a decenas de miles de kilómetros de aquí, está impactando la economía boliviana y cruceña. Antes, eran procesos más aislados, porque los países no estaban tan interconectados.

_¿Sería entonces la primera estanflación mundial?
Pienso que sí.

_Ahora, ¿cómo salir de este problema ya globalizado? algo que no se ha vivido antes…
Las políticas que se han tratado de implementar están en base a acuerdos entre los proveedores y consumidores. Finalmente, a nadie le conviene que haya inflación y poco crecimiento, porque los proveedores venderán menos y los consumidores consumirán menor también. Entonces, tiene que haber un acuerdo mundial. Yo espero que el conflicto que ha disparado este proceso, que es la invasión de Rusia a Ucrania, se resuelva e incentive la producción, aunque no parece tener visos cercanos de solución.
Si se incentiva la producción, se incentiva el empleo, el ingreso y el consumo. Pero eso está complicado. Creo que esto (el ciclo de estanflación) va a durar.

_¿Por cuánto tiempo se extienden estos procesos?
En América Latina duran de tres a cuatro años, que son periodos relativamente largos.

_¿Cómo llega Bolivia a este escenario?
Bolivia no es una de las economías más fuertes de América Latina, tiene cierta fragilidad económica. No soy especialista en el país, pero sí se puede prever que esto va a tener impactos diferenciados. Si Santa Cruz produce la mayor parte del PIB, pues probablemente aquí las consecuencias sean menores que en otras regiones menos desarrolladas.
El asunto es volver a crecer. La mejor lucha contra la inflación es la producción.

_Al ser estos procesos intensos, ¿van a dejar una huella en la economía de las familias?
No va a ser fácil ni rápido (que se levanten de esto).

_¿Tendrán mucho que ver en esto las políticas públicas?
Los gobiernos van a tener que entrar en escena. Ya lo están haciendo en alguna dimensión, subsidiando, estableciendo canastas básicas de consumo para la población de menores ingresos. A los sectores ricos no les van a preocupar los movimientos de precios, pero desafortunadamente tenemos grandes secciones de la población que tienen niveles de ingresos bajos. Esos van a sufrir.

PERFIL

Roberto Escalante obtuvo su doctorado en Economía y su maestría en Desarrollo en la Universidad de Londres. Es miembro de la Academia Mexicana de Economía Política, de la Academia de Ciencias y del Sistema Nacional Mexicano de Investigadores. Es también catedrático, gestor académico y autor y coautor de libros académicos.

Fuente: El Deber