Crece violencia en enclave disputado entre Armenia y Azerbaiyán

La Unión Europea instó a las partes a un «cese inmediato de hostilidades», tras señalar que «es esencial una desescalada, con un respeto cabal del cese el fuego y el retorno a la mesa de negociaciones».

Fuente: dw.com



 

Azerbaiyán reveló el miércoles (03.08.2022) que se apoderó de varias posiciones y destruyó objetivos armenios en Nagorno Karabaj, tras combates que dejaron tres muertos y reavivaron el temor de una escalada bélica en este enclave de la cordillera del Cáucaso.

Las tropas azeríes «se hicieron con el control de varias alturas», incluyendo colinas, y están reforzando sos posiciones, indicó el ministerio de Defensa de Azerbaiyán en un comunicado.

Ambas partes informaron de la muerte de al menos dos separatistas armenios y de un soldado azerbaiyano en enfrentamientos en los alrededores de Karabaj, generando temores de una nueva guerra, después de la de 2020.

Los incidentes también corren el riesgo de socavar las conversaciones de paz que desde hace meses mantienen Azerbaiyán y Armenia, dos exrepúblicas soviéticas rivales del Cáucaso, con la mediación de la Unión Europea.

Rusia, que auspició el alto el fuego de 2020 y ha desplegado una fuerza de paz en Karabaj, acusó a las fuerzas azerbaiyanas de violar la tregua en la zona de Saribaba. Moscú está tomando «medidas para estabilizar la situación», añadió el ministerio de Defensa ruso, mientras la Unión Europea (UE) urgió un «cese inmediato de hostilidades».

«Es esencial una desescalada, con un respeto cabal del cese el fuego y el retorno a la mesa de negociaciones», dijo en un comunicado el portavoz del jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Según el ministerio de Defensa azerbaiyano, un recluta murió después de que un «fuego intenso» apuntara contra una posición del ejército azerbaiyano en el distrito de Lachin, en una zona de amortiguación entre la frontera armenia y Nagorno Karabaj.

Azerbaiyán sostuvo que había llevado a cabo una operación de represalia denominada «Venganza», durante la cual «se destruyeron varias posiciones de combate de elementos armados ilegales armenios».

Dos miembros de las fuerzas separatistas armenias murieron y 14 resultaron heridos, mientras el ministerio de Exteriores armenio instó a la comunidad internacional a tomar medidas para detener «las acciones agresivas de Azerbaiyán».

El líder de los separatistas de Nagorno-Karabaj, Arayik Harutiunian, decretó por su parte la movilización militar parcial en el territorio.

Tras una primera guerra que dejó más de 30.000 muertos a principios de la década de 1990, Armenia y Azerbaiyán volvieron a enfrentarse a finales de 2020 por el control de Nagorno Karabaj, una región montañosa que recivió el apoyo de Armenia cuando hizo secesión de Azerbaiyán. Más de 6.500 personas murieron en esa nueva guerra, perdida por Armenia.

gs (afp, efe)