Gobierno y líderes de entidades cruceñas miden fuerzas en el paro de 48 horas por el censo

CAMACHO: “NOS VEMOS EN LAS CALLES”

Imagen Ilustrativa tomada de internet

Fuente: erbol.com.bo

Mientras el gobierno ha desplegado todo su poder político para neutralizar el paro de 48 horas a partir de este lunes, el gobernador cruceño Luis Fernando Camacho ha convocado a los cruceños a tomar las rotondas y las calles para exigir Censo 2023 y condenar al mismo tiempo la traición de algunas autoridades cruceñas.



El gobierno movilizó a los ministros de Gobierno, Eduardo del Castillo y al ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, para asegurar que alcaldes, sectores de la juventud, federación de estudiantes universitarios de la Gabriel René Moreno, gremiales, transportistas y otros no participen del paro.

Ambas autoridades anunciaron acciones conjuntas entre la Policía Boliviana y el alcalde Johnny Fernández para mantener despejadas las calles a fin de garantizar la libre transitabilidad, sobre todo en la ciudad capital.

“Como gobierno nacional vamos a generar todas las condiciones materiales con la Policía Boliviana para que el transporte en el departamento de Santa Cruz pueda trabajar en completa normalidad”, afirmó Del Castillo, mientras su colega Montaño dijo que “nadie va a acatar porque (los dirigentes) de la gobernación y comité cívico se han quedado solos”.

Montaño fue más allá al indicar que el gobierno tiene información que los organizadores “están pagando a grupos irregulares para que pueda agredir a gente que rechaza el paro”. Dijo que el Ministerio por su lado sacará toda maquinaria pesada para levantar la basura o los escombros que dejen los manifestantes en su intento de garantizar alguna efectividad del paro.

El ministro de Economía Marcelo Montenegro advirtió que por día de paro Santa Cruz perderá 33 millones de dólares perjudicando a mucha gente que vive del día a día. Entre tanto, la ministra de la Presidencia María Nela Prada lamentó que el gobernador Camacho trate de tapar su mala gestión con un paro perjudicial para su propio pueblo.

En medio de esto, la autoridad local más criticada fue el alcalde Jhonny Fernández al haberse hecho a un lado del paro de 48 horas y alinearse al discurso del gobierno tanto en la postergación del Censo como en la necesidad de reactivar la economía.

El analista político Luis Alberto Ruiz criticó el oportunismo político de Fernández porque cuando eran opositores al MAS, le ofreció la sigla de UCS para que Camacho sea candidato presidencial pero ahora le dio la espalda al gobernador cruceño. “Algo debo decir en favor del alcalde Fernández: ¡Qué bien te queda el azul!”, dice Ruiz en un comentario difundido en redes sociales donde también define a Johnny Fernández como el nuevo monstruo político creado por las elecciones municipales en contra de Santa Cruz.

Casi en solitario y forzadas señas de coraje, Camacho salió a convocar a los cruceños a participar del paro para exigir un censo que beneficie a todos. En un video difundido en su red social, denunció que el centralismo (el gobierno) utiliza las mismas armas del pasado: “la prebenda, compra de conciencias, amedrentamiento y la traición de algunos dirigentes y de algunas autoridades que se han vendido al masismo”.

“Por eso hay que salir otra vez a las rotondas, a las calles, vamos a demostrar que la cruceñidad no tiene precio, que los cruceños no nos vendemos (…), por eso pido que en este paro participemos activamente, que no caigamos en las provocaciones, que lo hagamos de manera pacífica y la forma correcta de hacerlo es siendo cientos de miles en las rotondas, en las calles, todos reclamando por nuestros derechos”, indicó.

Según datos del ministro Del  Castillo, 56 alcaldes de Santa Cruz no participarán del paro departamental, por lo que presume que la medida no tendrá la contundencia de otras movilizaciones como cuando Camacho era líder del comité cívico que, en este conflicto por el Censo, ha cedido la representación a la Universidad Gabriel René Moreno que también ha fracasado ante el resto de las universidades públicas en su intento de imponer un calendario que permita realizar el Censo en junio del próximo año.