Hamid Karsai: «Los talibanes deben permitir que las niñas vayan a la escuela»

En una entrevista exclusiva con DW, el expresidente afgano Hamid Karsai explica por qué no abandonó su país después de la victoria talibán hace ahora un año. «Esto pasará y volveremos a ponernos de pie», afirma.

Hamid Karzai ejerció como cuarto presidente de Afganistán desde julio de 2002 a septiembre de 2014.Hamid Karzai ejerció como cuarto presidente de Afganistán desde julio de 2002 a septiembre de 2014.

Fuente: dw.com



DW: Sr. Karsai, parece que no se le permite viajar al extranjero. ¿Es usted un prisionero de los talibanes?

Hamid Karsai:No. Respecto a los viajes al exterior me dijeron que no era posible, pero dentro de la ciudad de Kabul, cuando las condiciones de seguridad están bien, les avisamos de que voy a un lugar, les preguntamos, y nos brindan una escolta que me lleva a ese lugar.

¿Esto solo en Kabul o también se le permite salir de la ciudad?

Todavía no lo he hecho, así que no lo sé. Todavía no les he dicho que voy a visitar las provincias. Creo que debería hacerlo pronto, como en otoño. Y entonces lo sabremos.

¿Por qué no abandonó el país como tantos otros altos cargos de la República Islámica cuandolos talibanes llegaron al poder el año pasado?

Bueno, este es nuestro país. Esta es nuestra casa. No sales de tu casa cuando las cosas se ponen difíciles. Te quedas en tu casa a arreglarlo. Y tratas de hacerlo bien. Tan simple como eso.

Entonces, si hubiera oportunidad ahora, ¿no se iría?

Nunca. No, nunca.

Las niñas afganas tienen prohibido por los talibanes asistir a la escuela a partir de sexto curso. Las niñas afganas tienen prohibido por los talibanes asistir a la escuela a partir de sexto curso.

Tiene tres hijas pequeñas. ¿Qué futuro ve para ellas en Afganistán?

Quiero para ellas un futuro tan bueno como el que tiene cualquier otro niño en el resto del mundo. Y esta es una cuestión muy importante para nuestro futuro. Para nuestros hijos. Mis hijas están estudiando aquí en Kabul. La mayor, que ahora tiene diez años, Malala, pasará de sexto curso a séptimo. Tal como están las cosas ahora, eso significa que no podrá continuar con su educación.

¿Qué hará entonces? ¿La enviará al extranjero?

Esa es exactamente la pregunta que se me plantea, a mí y a cientos de miles de otros padres y familias afganas. ¿Qué hacemos cuando nuestras hijas llegan a la edad de ir a la escuela secundaria? Salir del país significa abandonar. Así que tenemos que hacer todo lo posible para luchar por el derecho de nuestros hijos o de nuestras hijas a la educación. No renunciaremos a eso.

Pero si hay tanta hambre de educación, ¿por qué los talibanes no ceden y se limitan a aceptarlo?

Esa es una pregunta que deben responder ellos. Y deben hacerlo pronto. Tienen que permitir que las niñas vayan a la escuela. No hay arreglo posible al respecto. Y les he dicho esto muy claramente. No vamos a transigir en esto, de ninguna manera permitiremos que a las niñas afganas se les niegue la educación. De ninguna manera.

Por lo tanto, tenemos que unirnos como afganos, todos nosotros, los talibanes y el resto del país, para cambiar esto. Tanto si se trata de una decisión en el seno de los talibanes, como si es algo impuesto desde el exterior, por el medio que sea, tenemos que cambiarlo.

¿Qué quiere decir con «impuesto desde el exterior»?

Mire, usted escuchó al ex primer ministro de Pakistán, Imran Khan, hablando con los ministros de Relaciones Exteriores del mundo islámico en Islamabad, tratando de justificar que las niñas afganas no vayan a la escuela, tratando de achacarlo a las tradiciones. Algo que está mal, que es completamente erróneo.

El expresidente afgano Hamid Karzai, durante su entrevista con Sandra Petersmann. El expresidente afgano Hamid Karzai, durante su entrevista con Sandra Petersmann en Kabul.

Pero, ¿por qué Pakistán tendría interés en prohibir las escuelas de niñas en Afganistán?

Un Afganistán débil, un Afganistán necesitado, un Afganistán que no puede valerse por sí mismo, un Afganistán que vive en la pobreza. La falta de educación significa pobreza. La falta de educación para las niñas significa falta de capacidades. La falta de educación para las niñas significa que la mitad de la sociedad, al menos la mitad de la sociedad, no recibe educación. Por lo tanto, al menos la mitad de la sociedad no está pudiendo producir y participar. Ese es un Afganistán considerablemente debilitado y desposeído. Así que no puede haber ninguna otra razón para que Pakistán haga esto.

Según el presidente Joe Biden, Estados Unidos mató al líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, en un ataque con drones en el corazón de Kabul la madrugada del 3 de agosto. La casa atacada está en un área donde viven muchos representantes talibanes. ¿Afganistán se está convirtiendo una vez más en patrocinador del terrorismo global?

Afganistán nunca fue patrocinador del terrorismo global. Afganistán ha sido víctima del terrorismo global. El pueblo afgano es su mayor víctima. El pueblo afgano se compadece profundamente de todas las víctimas del terrorismo en el mundo porque lo hemos sufrido más. El pueblo afgano se compadece enormemente por las víctimas de la tragedia del 11 de septiembre porque nosotros fuimos las primeras víctimas. Los afganos son víctimas del terrorismo y también, lamentablemente, víctimas de la lucha contra el terrorismo. Así que no queremos nada de eso. En cuanto al incidente de Zawahiri, los estadounidenses anunciaron que lo habían matado. Los talibanes dijeron que no estaban al tanto de su presencia en Kabul y que lo investigarían. Así que dejemos que se lleve a cabo esa investigación.

Si cierra los ojosy retrocede un año, con las tropas internacionales retirándose y la ofensiva relámpago de los talibanes, el entonces presidente Ashraf Ghani huyendo, las tropas sin ofrecer resistencia, los jóvenes aferrándose a los aviones de evacuación y cayendo al vacío… ¿Quién tuvo la culpa de todo eso?

Fue muy, muy triste. La forma en que Estados Unidos se retiró de Afganistán fue vergonzosa. Insultante para nosotros y también hiriente para el pueblo estadounidense.

Cuando ve la bandera de los talibanes en el palacio presidencial, que no está muy lejos de su residencia, ¿le duele?

No, no. Es la bandera de los talibanes. Ahora son el gobierno en Afganistán. Nuestra enseña nacional es la bandera negra, roja y verde, que es la bandera histórica de Afganistán, que ha estado allí desde la década de 1920, por lo menos.

La bandera talibán ondea en el palacio presidencial de Kabul en una imagen de archivo. La bandera talibán ondea en el palacio presidencial de Kabul en una imagen de archivo.

Si miramos la situación actual, la economía casi se ha derrumbado. Casi la mitad de la población, veinte millones de personas, experimentan altos niveles de inseguridad alimentaria. Vi a niños luchando por sobrevivir, incluso en hospitales aquí en Kabul, donde todavía llega la ayuda. ¿Qué salida hay?

La salida pasa por fortalecer la unidad entre los afganos, involucrando a todo el pueblo afgano en la gestión del país. Hago un llamado a los talibanes como hermanos para que consideren a todos los demás afganos como hermanos y hermanas, incluso aquellos que están en su contra, que pueden estar pensando en resistirse a ellos, que deben ser contactados y llevados de vuelta a un proceso político, a un diálogo nacional para que podamos, en unidad y mediante la expresión de la palabra del pueblo afgano, trazar el camino hacia un futuro mejor. Este es un llamado a los talibanes que he hecho repetidamente.

¿Es Afganistán un país perdido?

No. No es un país perdido. Estamos entre los países y civilizaciones más antiguas de esta parte del mundo. Estaremos bien. Esto es un parpadeo en los milenios de nuestra historia. Esto pasará y volveremos a ponernos de pie, fuertes.

¿Es Afganistán un país perdido para las mujeres?

No, eso también es temporal. Si Afganistán es un país perdido para las mujeres, eso también significará que Afganistán se perdió a sí mismo. Nunca permitiremos eso. Las mujeres afganas se educarán. Ellas irán a la escuela. Serán ingenieras y médicos y periodistas y diputadas y les irá bien. Llegará el momento, ya lo verás. (lgc/dzc)