Lo que natura da, Choquehuanca no presta

 

Este pasado domingo 7, fecha cabalística para el vicepresidente Choquehuanca, durante su encuentro con el sector campesino de Tarija, recomendó a los jóvenes no asistir a la universidad, porque eso no les conviene y no les servirá para “despertar”. “Tenemos que avanzar”, dijo, “y para eso necesitamos prepararnos.” Es más, afirmó: “ahí nos hemos dejado educar, pues, en las universidades”, sin citar  al Alma Mater  a la cual asistió y la que le dejó tan amargas experiencias.



Al formar parte de la historia natural, dichos dislates no los podemos dejar pasar, menos cuando estos se repiten pertinazmente, desde que este sabio asumió como canciller durante 11 años, y retornó al Ejecutivo como Vicepresidente del Estado Pluri, donde su fobia por la Academia pareciera habérsele acentuado in extremis: “Hemos decidido ya no leer más libros, en las universidades nos enseñan leyes hechas por el hombre, que no toman en cuenta al Todo y han llevado al planeta Tierra a un desequilibrio. Empezaremos a leer las arrugas de nuestros abuelos, necesitamos saber de nuestro pasado, ahí está nuestro presente y nuestro futuro” (todo ello a riesgo de que una crema NIVEA rompa el encanto, al destruir, como a la biblioteca de Alejandría, ese archivo universal de arrugas).

Esta inagotable usina de frases insólitas y esotéricas, solo pueden hallar soporte en otras recientemente vertidas por el segundo mandatario de la nación, donde nos aconseja, según su experiencia y dominio de la “cosmovisión andina”, una rigurosa abstinencia de carne, alcohol y sexo durante 40 días, visiblemente afectado por esa dieta, cual ilusionista que saca un conejo de la chistera se tratara, al señalar: “Necesitamos líderes que no piensen en él, sino que piensen en nuestra comunidad, en nuestro pueblo”, para luego, después de 15 años de extraño olvido, recordar al presidente mártir,  Gualberto Villarroel, como: “el que siempre estuvo con los pobres y del lado del pueblo” y, premonitoriamente, como si de un amigo de la misma cuerda se tratara, añade solemne: “Aún no ha nacido una persona de la talla de Villarroel”.

Es factible que el solo hecho de parafrasear al inefable Choky amerite muchísimo más espacio que la carilla que solemos utilizar para nuestras entregas, empero, ante estos sus últimos aforismos, nos resulta difícil e inevitable obviar el que avala su privilegiado ingenio y dice: “El hombre está en el último lugar. Primero están las estrellas, las plantas, los animales, las piedras. Las piedras hasta sexo tienen para nosotros. Hasta edad tienen. Hay piedras abuelo y piedras niño. Para nosotros, lo más importante no es la plata. No estamos de acuerdo con el capitalismo. Para nosotros lo más importante tampoco es el hombre…”.  Solo falta que  diga, que el Cubo de Rubik fue inspirado en la Wiphala”.

En momentos, en que la tecnología nos demuestra palpablemente que algunas cualidades son innatas, como la inteligencia, la aplicación, la fuerza de voluntad, la perseverancia, etc.; estas son pasibles a ser cultivadas, pero, jamás adquiridas, ni siquiera asistiendo a un centro reputado como excelente. Es cuando el famoso refrán, que ya tiene casi 500 años, reza: “Lo que natura non da, Salamanca non presta”, sentencia muy apropiada para el tema que estamos tratando, para poder parafrasearlo: Lo que natura da, Choquehuanca no Presta”.