El representante de la Unión Europea (UE) para las Relaciones Exteriores, Josep Borrell, rechazó la acusación del presidente Luis Arce de una participación de la representación de ese bloque en el “golpe de Estado” de 2019 en Bolivia, y pidió “respeto mutuo”.

“Rechazo con firmeza acusación de supuesta participación de la UE en un golpe de Estado en Bolivia en 2019. La UE ayudó a esfuerzos para evitar violencia y promover diálogo. La UE ayudó a esfuerzos para evitar violencia y promover diálogo”, indicó Borrell, según la cuenta de Twitter de la legación de la UE en Bolivia.

Además, el representante de la UE indicó que su bloque “trabaja por una relación constructiva con Bolivia basada en el respeto mutuo”.

El martes, en una entrevista con Rusia Today, Arce se refirió al papel de la UE en 2019 y dijo que en Bolivia aún hay un resentimiento con la Unión Europea.

“Evidentemente (…), el pueblo boliviano todavía está resentido con lo que ha ocurrido y la participación de la UE durante el golpe (de Estado) de 2019”, fueron sus palabras.