Las cinco claves del caso Quelali, que volvió a poner el tema de los “dinosaurios” sobre la mesa

Álvaro es estudiante desde hace 20 años de la UMSA de La Paz y egresó de la carrera de Matemáticas. Ahora está a la espera de su audiencia de medidas cautelar.

 



Fuente: Página Siete / La Paz

Álvaro Quelali, considerado el dirigente más poderoso de la Federación Universitaria Local (FUL) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), fue aprehendido ayer por el Ministerio Público y se prevé que su audiencia de medidas cautelares se realice esta tarde, en la que se definirá su situación legal. A continuación, las claves del caso:

1.- Estudiante dinosaurio para acceder a la dirigencia

A principio de mayo pasado salió el apellido de Quelali, quien estudia en la carrera de Matemáticas en la facultad de Ciencias Puras y Naturales, desde hace 20 años. En información oficial de la UMSA está catalogado como un estudiante “activo” y está ubicado en la categoría “general”.

Álvaro es estudiante desde hace 20 años de la UMSA. Egresó de la carrera de Matemáticas y luego hizo carrera paralela en Informática.

Como el poderoso dirigente de la FUL, maneja al menos 4,2 millones de bolivianos al año, provenientes de Impuesto a Directo a los Hidrocarburos (IDH).

Además, contaba con un vehículo y podía contratar personal y distribuir becas comedor a sus allegados.

2.- Dirigente cercano a Max Mendoza

Luego salió a la luz que el estudiante de matemática es muy cercano a Max Mendoza, expresidente de la Confederación Universitaria Boliviana (CUB), dirigente universitario de 52 años que fue enviado al penal de San Pedro hace cuatro meses, por los delitos de usurpación de funciones y conducta antieconómica.

El tema cobró relevancia, luego que se conoció que el dirigente Mendoza tiene una permanencia en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), en Cochabamba, desde hace 25 años, donde cursa en la carrera de Derecho.

3.- Hermano de Quelali, otro dinosaurio que presuntamente se benefició de viajes destinados paro los mejores alumnos

De acuerdo con el Registro de Estudiantes de la UMSA, Sergio Quelali nació en 1986, ingresó a la carrera de Ingeniería Electrónica de la UMSA en 2004 y desde entonces hasta la fecha ya recibió 19 matrículas, pero todavía no sacó su título. Alumnos de su carrera contaron que es el dirigente más temido de Ingeniería

4.- Los beneficios que otorgó Álvaro a su hermano

Desde 2019, Sergio Quelali es ejecutivo de la OEI (Organización de Estudiantes de Ingeniería). En la UMSA denunciaron que, con esa designación, logró ser parte del Honorable Consejo Facultativo (HCU), acreditado por su hermano como dirigente de la FUL, ya que es quien avala todas las resoluciones administrativas para favorecerlo.

El HCU es la máxima instancia de la universidad y es donde se determinan resoluciones para el manejo de esa casa de estudios superiores.

Entre las resoluciones que pueden aprobar los miembros del HCU están los viajes y la realización de congresos, entre otras.

Si bien la OEI no maneja dinero, la FUL les otorga recursos mediante proyectos o viajes para congresos. Para éstos últimos les dan recursos para sus viáticos (alimentación y pasajes).

Según la Fiscalía, desde junio de 2018, en su calidad de secretario ejecutivo de la CUB (Confederación Universitaria Boliviana), Álvaro Quelali, en el cargo de secretario académico, ha generado notas para favorecer a su hermano Sergio con el propósito de que éste pueda realizar viajes a La Habana (Cuba), Venezuela y en el interior del país, Tarija, con fondos del IDH, justificando su accionar bajo el argumento de que la inversión de estos recursos obedece a un premio al buen rendimiento académico de los “mejores alumnos”.

5.- El origen de los estudiantes dinosaurios

Los casos de estudiantes universitarios denominados “dinosaurios”, por su permanencia entre 20 y 30 años en universidades públicas, se destaparon luego de la tragedia en la Universidad Autónoma Tomás Frías, de Potosí.

Allí, por pugnas de dirigentes estudiantiles por el control de la FUL, un grupo lanzó gas lacrimógeno en una asamblea, lo que provocó una estampida que dejó como saldo cinco universitarias fallecidas y al menos 80 herido. El hecho se registró el 10 de mayo pasado.