El duro golpe de Estados Unidos al oro nicaragüense

Tras las nuevas sanciones a la industria del oro del país centroamericano, Nicaragua se enfrenta a un complejo escenario económico. Asimismo, se prevé que las restricciones al régimen de Daniel Ortega sigan en aumento.

Una imagen de barras de oro. Estados Unidos importaba cerca del 80’% del oro proveniente de Nicaragua.

Fuente: dw.com



«(Daniel) Ortega y sus secuaces usan el lucro originado en la producción y comercialización del oro para enriquecerse y premiar a quienes mantienen al régimen en el poder». Así de claro y categórico fue el comunicado de prensa que emitió este lunes (24.10.2022) el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos en su sitio web.

A inicios de esta semana el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó una nueva Orden Ejecutiva, como parte de su estrategia, para ampliar las facultades del Departamento de Tesoro de su país en contra del régimen de Daniel Ortega. Con la nueva normativa, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. anunció que se aplicarán medidas restrictivas al negocio de la industria del oro en el país centroamericano, poniendo especial énfasis en la Dirección General de Minas (DGM) de Nicaragua.

Un duro golpe para las arcas de Nicaragua, considerando que la DGM es una entidad subordinada del Estado y encargada de gestionar la mayoría de las operaciones de minas, en representación del gobierno nicaragüense. La restricción prohíbe también las inversiones de cualquier estadounidense en Nicaragua en esta materia, regla que se extiende también a las empresas extranjeras con oficina en EE. UU. «Las sanciones también representan un intento de la administración Biden por reducir la complicidad de la inversión extranjera y del sector privado local con el régimen, quienes permanecen en silencio ante las acciones antidemocráticas del gobierno de Ortega», dice a DW Tatiana Benavides, consultora internacional e investigadora afiliada a la Universidad de Columbia.

Estados Unidos: mayor importador

Pocos minutos después del anuncio del gobierno del Presidente Biden, las redes sociales de la embajada de Estados Unidos en Nicaragua publicaron un gráfico en el que se indica que EE. UU. es el mayor importador de oro del país centroamericano, y adquiere un 80% del total de exportación.

«Lo interesante es ver que Estados Unidos decidiera sancionar la industria del oro, que recientemente ha tenido niveles récords en producción», afirma a DW Désirée Reder, investigadora del Centro de Estudios sobre Conflictos de la Universidad Philipps, de Marburgo, y del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA), con sede en Hamburgo.

La misma postura tiene Benavides, quien además reitera que Nicaragua es el mayor productor de oro en Centroamérica. «La industria del oro se ha convertido en la mayor fuente de divisas de Nicaragua en los últimos años. En 2021, el país exportó un récord de 348.532 onzas del metal, según datos del Banco Central de Nicaragua y según las proyecciones, se esperaba que pudiera llegar a las 500.000 onzas para 2023», indica.

Nicaragua | Daniel Ortega y Rosario Murillo Daniel Ortega junto a su mujer, la vicepresidenta Rosario Murillo.

En relación a dónde llega el dinero obtenido por estas transacciones, Reder precisa que, «lo más probable, es que el destinatario no sea la población de Nicaragua, sino más bien quienes son cercanos a Daniel Ortega y a Rosario Murillo».  En la misma línea, Benavides agrega que el sistema de exportación de oro en Nicaragua se enmarca dentro de un sistema de «clientelismo» con quienes apoyan y son cercanos al régimen.

El posible rol de Venezuela

Las nuevas sanciones de Estados Unidos vienen a cambiar el panorama económico, no solo para Nicaragua, sino también para otros países que de igual manera invierten en ese país. Según la investigadora de GIGA son más de 140 las empresas internacionales que tienen conexiones con la producción de oro en el país centroamericano.

Una de ella es la mina canadiense Calibre que, ante el anuncio de EE. UU, emitió un comunicado de prensa en el que señala que acatarán las nuevas medidas. «Reafirmamos nuestro compromiso de seguir cumpliendo con todas las leyes y restricciones internacionales permanentes”, se expresa en el boletín.

«Lo de las compañías canadienses es un gran signo, porque lo que ha pasado hasta ahora es que muchas compañías internaciones que aún operan en Nicaragua no quieren ver lo que ha pasado hace algunos años en ese país, con la violación de los derechos humanos, la represión y la violencia», afirma la académica de GIGA.

Por otro lado, dirigentes opositores nicaragüenses han acusado que parte del oro que se exporta en Nicaragua en el último tiempo proviene de Venezuela, debido a que aún continúa el bloqueo económico para ese país. Rede dice que no puede confirmar esa información, pero indica que, «es muy probable que así sea, considerando que desde 2019 la exportación de oro de Nicaragua se ha casi duplicado y coincide con el bloqueo de la industria de oro de Venezuela».

Es probable, afirman las expertas, que surjan nuevos compradores de los llamados «países aliados», como Rusia, Irán o China.

Futuras sanciones

En una conferencia de prensa, el subsecretario para Asuntos de las Américas, Ricardo Zúñiga, advirtió que las sanciones continuarán contra Nicaragua en el futuro. «Es importante subrayar que estamos hablando de oro hoy, pero esta nueva autorización, permitida por la Orden Ejecutiva, permite analizar a otros sectores de la economía de Nicaragua, siempre y cuando tengan ese mismo impacto de fortalecer el régimen autoritario, en vez de fortalecer el bienestar de los nicaragüenses», dijo.

Asimismo, además de las nuevas restricciones en materia económica, Estados Unidos también prohibió la entrada de 500 personas vinculadas al régimen de Ortega y a sus familias, entre las que se incluyen miembros de la policía, funcionarios penitenciarios, empleados gubernamentales, jueces y fiscales.