Recetario populista

 

Hay recetas de cocina y de politiquería para todos los gustos, unas engordan, otras te envenenan, por tanto lo sensato es averiguar cómo les sentó a quienes las comieron”. Pukymon.



Mecanismos para asumir el poder.

En este milenio, la toma del poder estatal ya no se realiza con las guerrillas y el tradicional golpe de Estado; los populistas lo hacen utilizando hábilmente el mecanismo electoral y manipulando demagógicamente al pueblo.

El Estado es un mecanismo con sus brazos y palancas ejecutivas, legislativas, judiciales, económicas y mediáticas, con las que manejan el país. Y el que maneja el Estado maneja a su gente y los populistas para enriquecerse, se apoderan del Estado y de la gente y los mantienen bajo su control absoluto.

Mientras los liberales creen en el esfuerzo personal, la propiedad privada, y para generar su ganancia diseñan y construyen empresas productivas asumiendo los riesgos, los populistas cosechan lo ya producido por otros, utilizando el aparato del Estado.

Este tipo de régimen populista no va a desaparecer a corto plazo, porque utiliza y se apoya en la mentalidad popular en la que se han instalado unas ideas fuerza, poderosas y duraderas: El miedo a la libertad, a la sociedad abierta y la revolución tecnológica, el malestar cultural e identitario, el sentimiento de usurpación y desposesión y las pasiones nacionalistas y religiosas.

Los que más mienten y llenan a el pueblo de promesas son los populistas y ellos son los elegidos por la población que quiere creerles, para que los gobiernen y dirijan.
Podemos considerar que este comportamiento es absurdo y, sin embargo, es una constante de la humanidad. Ya lo decía Erasmo en el Siglo XVI:

“No debe olvidarse que todo lo que en la tierra se hace es obra de locos y para locos, y el que desee apartarse de la universal corriente, debe seguir el ejemplo de Timón: retirarse a un yermo para gozar libremente su sabiduría y de la paz de la naturaleza”. Erasmo de Rotterdam.

Aún mejor:Vamos pa’ Porongo que la vida es más barata, cuatro quesillos por medio y una pelada de yapa” … Germán Coímbra Sanz.

Comiendo la receta populista.

Con la guerrilla, los comunistas se apoderaron del Gobierno en Cuba y usando la receta populista los de Venezuela, Nicaragua y otros en Latinoamérica. La cosa fue bien mientras había riqueza generada por los gobiernos anteriores, o como Cuba, con el subsidio de su aliado comunista, la URSS, y luego cuando el comunismo fracasa y se hunde, con los dólares de su compinche Chávez.

Cuando se acaba la plata y no se sabe producir nada, surge el narcotráfico y así estos países se convierten en narco estados populistas y su fuente de ingresos es el negocio de las drogas, que es el “motor”, tanto de la economía como de los seres humanos.
Lo que estos populistas, sí saben producir y muy bien, son migrantes que huyen de la miseria a la que han conducido a sus países y lo hacen hacia el paraíso capitalista.

Receta populista para destruir los países. Edda Gonzáles.
A esto entran los socialistas y populistas:
En el país de la caña de azúcar, no hay azúcar. Cuba.
En el país del petróleo, no hay petróleo. Venezuela.
En el país de la carne, no hay carne. Argentina.
En el país de las mil variedades de papa, no hay papa. Bolivia, Perú.

Por tanto, nos llena de temor, que esta vía crucis de las víctimas del populismo se repita para todos nosotros. Decía José Martí, fundador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra de Independencia de Cuba: “Cuando los pueblos emigran, los gobernantes sobran”.
Fidel Castro, los comunistas y populistas no lo leyeron o se hicieron los pendejos.

Fuente: ovidioroca.wordpress.com