El vocero presidencial Jorge Richter dijo este lunes que el Gobierno aún apuesta por el diálogo con los sectores de Santa Cruz que se oponen a un Censo en 2024 y que alistan un paro indefinido.

Sin embargo, consideró que las imposiciones antes de instalar un encuentro de esas características “no permitirán un dialogo como tal”.

“El condicionamiento es una imposición y la imposición no es un diálogo (…). Queremos el dialogo sin ultimátum, sin condiciones “, dijo Richter a los periodistas en La Paz.

 

El Comité Interinstitucional de Santa Cruz lidera la exigencia para que el censo de Población y Vivienda se realice en 2023.

Dicha organización cuenta con el apoyo del Comité pro Santa Cruz, la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) y el respaldo político del gobernador Luis Fernando Camacho.

En conjunto enviaron a la comisión de técnicos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y a la representación gubernamental una “propuesta técnica” para adelantar los tiempos del Censo.

Dicha propuesta fue rechazada por que se consideró que “el documento presentado no tiene nada de técnico” y, al contrario, “tiene tintes políticos”.

Dos días después, se desarrolló el cabildo regional, en el que se determinó un “paro indefinido” si el Gobierno no abrogaba el Decreto 4760 y dieron un plazo de 21 días.

El 11 de octubre se instaló una mesa técnica en Santa Cruz que, a insistencia de esos sectores, se desarrolló en esa capital, con la presencia de expertos y, además, la transmisión del encuentro.

Pero los movilizados decidieron no asistir y condicionaron la abrogación de dicho decreto para ser parte del diálogo.

Varios sectores, principalmente los empresarios y gremiales, condenaron la convocatoria al paro y aseguraron que esa medida “va en desmedro de la clase trabajadora”.

Además desde el Gobierno advirtieron que la paralización de actividades significará una pérdida de $us 36 millones diarios.