“Bolivia, una de las pocas naciones en el mundo que tiene una real posibilidad de renacer como una nueva potencia económica debido a la riqueza en litio que existe en nuestro país”, escribió en su cuenta de Twitter.

“En vez de tanta división nos deberíamos unir como un solo país para afrontar esta oportunidad”, añadió.

De acuerdo con los estudios realizados sobre el 64% de la planicie del salar de Uyuni, en Potosí, se conoció que Bolivia tiene una reserva geológica de 21 millones de toneladas métricas de litio.

Desde 2013, Bolivia inició la explotación, producción e industrialización de los recursos evaporíticos del salar de Uyuni.

A partir de 2018, el país produce a escala industrial el cloruro de potasio que se comercializa en el mercado interno como en el exterior.

Para el siguiente año se prevé el inicio de operaciones de la planta industrial de carbonato de litio con el cual se producirá unas 15.000 toneladas anualmente.

Bolivia inició la exportación de carbonato de litio en 2016 con 19,3 toneladas por un valor de $us. 0,16 millones.

A septiembre de este año, la exportación de carbonato de litio, producida en la planta piloto, alcanzó las 483,8 toneladas por un valor de $us 27,3 millones.

Al 15 de noviembre, el carbonato de litio se cotizaba en $us 85.062,7 la tonelada.

Desde el 22 de octubre se cumple un paro indefinido en el departamento de Santa Cruz que demanda censo en 2023, establecido por el Comité Interinstitucional.

El Gobierno emitió este mes el Decreto Supremo 4824 que fija para el 23 de marzo de 2024 la realización del proceso censal y en septiembre de ese año se entregue resultados para la redistribución de recursos.

Para que se garantice la realización del Censo y la distribución de recursos y escaños, los sectores del Comité Interinstitucional, políticos oficialistas y de oposición presentaron proyectos para que, a través de una Ley, se cumpla lo dispuesto en el Decreto 4824.