De frente y sin miedo


 

Las contradicciones del poder gubernamental son notorias y nefastas para el futuro del país. Lucho Arce, llamado por su “alias” por sus amigotes delincuentes cercanos, nos está demostrando su incapacidad moral, intelectual, emocional y hormonal para gobernar este país, ya dividido, entre los que quieren una Bolivia productiva y los que desean seguir viviendo de las arcas públicas del Estado.



El resentimiento social de algunos masistas, como así también, de los campesinos denominados ponchos rojos y los narcos cocaleros del Chapare, todos ellos obedientes, enseñados y protegidos por el gobierno, idearon acciones y discursos amenazantes que denotan ignorancia, odio y lo que es peor sometimiento. Pretendiendo que el país se divida, se produzca una guerra civil o por último se impulse antes de tiempo un sistema federal. Sus fracasadas intentonas de invadir y someter al pueblo cruceño ante el desafío de soñar con la toma del oriente boliviano, está alentado por un discurso xenofóbico del presidente, quien pretende distraer la atención sobre una realidad del caos y crisis social-financiera que los bolivianos iremos a atravesar más temprano que tarde en su gestión.

“Lucho” tendrá que pagar un alto precio en su imagen pública, por el “gustito” de llevar a sus espaldas la división de los bolivianos, únicamente para encubrir la corrupción de sus íntimos colaboradores, la de él y lo que es peor la de sus familiares más cercanos. Como ejemplo se tiene a Marcelo, el hijo señalado por Evo Morales y por muchos ciudadanos trabajadores de YPFB, que dicen, se benefició de un trabajo, por ser hijo del presidente del país que lo ayudo a establecer buenas relaciones de negocios en México, haciéndose pasar como representante boliviano de la empresa estatal petrolera boliviana. Puesto de trabajo que lo llevo al empoderamiento económico tal como lo muestran algunos videos de medios de comunicación, hechos públicos.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

“De tal palo, tal astilla” dice la gente al recordar la trayectoria del actual presidente en estas materias, cuando toda su vida de funcionario público y de ministro de finanzas del gobierno narco corrupto de Evo, le han favorecido en su propósito de convertirse en uno de los millonarios escondidos del país, pese a las triquiñuelas que utilizo, igual que su jefe indígena. Atesorar bienes en esta tierra, contar con los recursos necesarios para escalar en la política y, ahora, asegurarles el porvenir a sus hijos, nietos, bisnietos y algunos amigos, siempre fue su objetivo principal.

Mientras “el Lucho” intempestivamente se ausento del país, dejó al ministro Montaño con expresas órdenes de no intervenir el cerco a Santa Cruz. Días antes, este peculiar y ridículo ministro, hecho el camba, había anunciado antes del paro, que movilizaría maquinaria a los puntos de bloqueo de quienes demandan Censo para 2023 con el fin de garantizar el tránsito y que la población pueda salir a trabajar. Lo cual no ocurrió por la masiva respuesta de la población cruceña que demostró a toda Bolivia y al gobierno en sí, que los principios y las decisiones de los cruceños no claudican nunca. Ante esta realidad, este vulgar y delincuente ministro, se convirtió en auspiciador y motivador del cerco a Santa Cruz, en un acto criminal que está penado por las leyes internacionales, ya que cualquier acción que impida acceso a los alimentos a la población de cualquier ciudad o región es un acto de lesa humanidad.

Este maquiavélico plan del gobierno contra Santa Cruz, quedo al descubierto, cuando el dirigente campesino Omar Ramírez, alentado por las autoridades advirtió un ‘castigo ejemplar’ con un cerco permanente hasta generar hambruna en Santa Cruz. Amenazando a Santa Cruz con el plan “Túpac Katari” para afectar al sector empresarial, en rechazo al paro cívico que se desarrolla por el Censo, trayendo 500 mil o un millón campesinos desde las diferentes regiones del país y de los diferentes departamentos. No es sencillo organizar una acción de esta naturaleza, pero si utilizan los recursos del Estado, puede ser que logren traer máximo a unos cientos.

Pero lo anecdótico, es que los propios correligionarios masistas como el exministro de Gobierno Carlos Romero, recordó a la opinión pública, que fue el propio Gobierno que fijo la fecha de realización del censo. Indico que el vocero y el exdirector del INE señalaron que el trabajo estaba en marcha y garantizaron su realización, denunció que el mismo Gobierno fue el que puso la fecha para el Censo de Población y Vivienda para el 16 de noviembre de 2022. Para no olvidar, que el vocero presidencial, Jorge Richter, aseguró en abril que el censo sería este año y que todo estaba en marcha.

«Logias», «gamonales», «oligarcas» … El MAS y el Gobierno alientan discursos de odio pese a recomendaciones del GIEI. En los últimos días, líderes del MAS y autoridades del Gobierno boliviano apelaron nuevamente a la estigmatización y al odio para descalificar a los que protagonizan el paro cívico indefinido. Y hasta el Procurador General del Estado, Wilfredo Chávez, no dudó en llamar «gamonales» y «Felipillos». El Conamaq por su lado, se declaró en emergencia y convocó a movilizaciones en contra del paro en Santa Cruz. O sea, todos en contra de los cruceños, en contra de Santa Cruz… En Bolivia, para aquellos bolivianos idiotas e ignorantes solo existe un enemigo llamado “El camba de mierda”

Es irónico, pero muy acertado, lo que dicen del aimara: “No confíes nunca en un aimara que tarde o temprano te traiciona” Y para muestra un botón, en septiembre vinieron a la fiesta, se disfrazaron y nos dieron de comer marraquetas. Y en octubre nos cortan el gas, nos cercan y nos quieren invadir. Pero lo que es peor, la ignorancia es tan grande, que un dirigente sindical símbolo del masismo que no trabaja hace 30 años y quiere hacerlo en los días del paro, no llega a concebir lo que el corte de gas ocasiona y que esto perjudica a la industria de alimentos que abastece a todo el país, y aun así lo hace. No entiende que sin gas no se puede garantizar la cadena de frío de alimentos y medicamentos que salen de Santa Cruz para Bolivia. No deduce que cortar el gas es un delito penado por ley.

¿Cuál es el trasfondo de no querer resolver el conflicto por la realización del Censo y más bien intensificarlo a través de las organizaciones afines al Gobierno? Y la respuesta es única y sencilla, no quieren que la opinión pública descubra las falsas estadísticas que el INE maneja en relación a la cantidad de habitantes que tiene Bolivia, sus departamentos, sus municipios, ya que no concuerda para nada con el padrón electoral que los hizo ganar varias elecciones. Mientras tanto, continuarán haciendo creer que quienes reclaman por los derechos, por sus derechos, son los malos de la película, mientras que el mismo Gobierno hace la vista gorda con sus movimientos afines.

El presidente Arce, Choquehuanca y la alcaldesa de El Alto, tienen un proyecto político en marcha ya conocido, sin Evo Morales, y, por ello, sus desventuradas expresiones de que los cruceños son los intransigentes y ellos los virtuosos de la pureza y de la verdad, hecho que los ponen de manera irónica, como si ellos como “políticos fueran honestos y las pu… vírgenes”. No les importa perjudicar a Bolivia al cercar Santa Cruz, pero ningún proyecto político justifica semejante despropósito.

¿Será que el Gobierno quiere aprovechar el conflicto por el Censo para levantar una inmensa cortina de humo y tapar el deterioro de la economía? ¿Tapar las tantas y diarias evidencias de la incapacidad de su gestión económica? ¿Se quiere acaso desviar la responsabilidad por la mala gestión económica mostrando a Santa Cruz como el culpable de todos los males? ¿Se puede llegar a un acuerdo cuando se descalifica, cuando se amenaza al otro y se quiere dividir a la otra parte?

Son las preguntas que tienen los bolivianos pensantes que saben y están seguros de que el Gobierno no reconoce los argumentos de Santa Cruz, sus derechos, sus visiones y sus planteamientos legítimos. Lo único claro es que cercar a Santa Cruz es crear nuevos problemas para tapar los ya existentes.

En resumen, los cruceños son lo que son, porque les gusta el progreso, el desarrollo. Les gusta producir, sembrar y alimentar. Odian a los corruptos, a los narcos y a los pedófilos. No se dejan con los tiranos ni con los traidores. Son y seguirán siendo cruceños, mientras que la otra Bolivia seguirá siendo sumisa a la fuerza de la tiranía.

El 31 de octubre será una fecha a recordar (tal como lo es para los mineros) de la gestión de este aprendiz de tirano. Será el día que se recuerde la resistencia contra los masistas y sus hordas, que pensaron invadir y dominar Santa Cruz. Acción y reacción, fue lo que encontraron contra: el abuso, el autoritarismo, la falta de justicia y lo que es peor una policía completamente politizada al servicio de un partido.  

Lo más claro que se pudo apreciar, es que no aprendieron a besuquear las manos que encadenan a los sometidos, son libres para que sus manos puedan trabajar honestamente, puedan defender a sus familias y puedan liberar las manos de los oprimidos.

El paro y el bloqueo cierra calles, pero abre el camino al desarrollo. Este enfrentamiento recién comienza, enfrentamiento entre altruismo y avaricia. De un lado Dios y el amor social. Del otro el diablo y el amor propio que no escucha sino su propio interés.

¡Dios bendiga a Bolivia! ¡De frente y sin miedo!

Por. Alberto De Oliva Maya