Líderes juveniles: “Los hijos del turbión despertaron y se sacaron el miedo para luchar por mejores condiciones para el Plan Tres Mil»

Ricky Arias y Óscar Giorgetty aseguran que la violencia es promovida por grupos radicales que no son de la zona

Deisy Ortiz Duran

​Fuente: El Deber



El Plan Tres Mil ha sido escenario de violentos enfrentamientos por grupos que siembran temor en los pobladores y buscan generar confrontación en estos días de paro departamental indefinido por el Censo 2023. Jóvenes activistas que integran agrupaciones de la zona aseguran que estos hechos son promovidos por grupos radicales que no son de la zona, por lo que rechazan la confrontación.

El liderazgo de Los hijos del turbión, como se denominan, emergió durante el paro de los 21 días con la firme convicción y la lucha determinada de mejorar las condiciones de vida de sus pobladores. Manifiestan que la zona dejó de ser un bastión del Movimiento al Socialismo (MAS) y quieren que esa ciudadela deje de ser visible por los políticos solo en tiempos de campaña.

Ricky Arias, integrante de la Resistencia del Plan, manifiesta que los hijos del “turbión han despertado, se han sacado la polera del miedo” que promovían los grupos radicales. Ahora, los pobladores han sido contagiados por el espíritu de lucha por lograr mejores condiciones de vida para la zona y para el departamento cruceño.

Arias insiste en que quienes integran los grupos de choque no viven en la zona y son acarreados para generar violencia desde el Obelisco. Lamenta que, a pesar de las pruebas, las autoridades no actúen.

Óscar Giorgetty, también integrante de la Resistencia el Plan, dice que salta a la vista el acarreo de gente porque en la zona nadie conoce a la mayoría de los que salen por las noches a confrontar a quienes acatan de forma pacífica el paro departamental que demanda el censo.

 

Ambos jóvenes coinciden en que es necesario trabajar por atender las necesidades del Distrito 8, que son muchas, como el acceso a la salud, dado que tienen un hospital de segundo nivel, pero los pacientes deben soportar largas filas y la falta de espacio. Además, les aqueja la inseguridad y necesitan más escuelas para atender el crecimiento vegetativo, toda vez que el Plan 3.000 es el distrito municipal que más crece.