La expresidenta de la Cámara de Senadores Gabriela Montaño afirmó que la “migración” del conflicto por el Censo es “artificial”, no tiene apoyo del MAS y solo prolonga la crisis.

En entrevista con Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, la exlegisladora del MAS cuestionó así la propuesta de ley planteada inicialmente por el expresidente Jorge Quiroga (2001-2002).

El Decreto 4824 fija el empadronamiento para el 23 de marzo de 2024, a propuesta de la mesa técnica de Trinidad, que reunió a técnicos de gobernaciones, alcaldías y universidades estatales.

“Entonces, ¿por qué quebrantar ese acuerdo nacional? Si (los legisladores) representan a esos intereses también y eso sabía la oposición desde un principio”, cuestionó Montaño.

Decreto

Una vez que el presidente Arce promulgó el decreto, Quiroga se reunió en Santa Cruz con el Comité Interinstitucional. “Ley mata decreto”, sugirió en relación a la ley del Censo.

Incluso, sugirió aprovechar la división del MAS para la aprobación de una ley que sí fije Censo de Población y Vivienda en 2023.

Con esa idea, el Comité Interinstitucional encargó a la bancada de senadores y diputados de Santa Cruz propugnar y defender la norma.

Legislativo

Las propuestas de Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos, más una de la bancada cruceña del MAS, que respalda al Decreto 4824, son tratadas en la Comisión de Constitución de Diputados.

Sin embargo, algunas divergencias entre los legisladores impiden desde hace días que se avance como estaba previsto.

La bancada opositora, a pesar que es minoría, insiste en que se apruebe el proyecto de ley que demanda Censo para 2023, e incluso acusa de “malos bolivianos” a los legisladores cruceños del MAS que no están de acuerdo con esta postura.

Minoría

“Sabían (opositores) que cuando migraron al escenario de la Asamblea solo podrían aprobar un proyecto de ley si tenían acuerdo con el MAS”, insistió Montaño.

“Y esa bancada ha dicho que no aprobará ningún proyecto de ley que mueva la fecha del Censo a 2023 porque técnicamente no tiene respaldo”, explicó la también expresidenta de Diputados.

En su criterio, la oposición pretende imponer una fecha en la Asamblea Legislativa sin considerar el principio de mayorías y minorías democráticas.

Valentía

Montaño les pidió ser valientes a quienes propician el paro de 33 días.

“Que Luis Fernando Camacho, Rómulo Calvo y Vicente Cuéllar, que estuvieron a la cabeza de las movilizaciones, tengan la valentía y el coraje de explicar a la población cruceña que ya se ha conseguido gran parte de lo que se quería”, dijo.

Consideró que el “triunfo” está en que los resultados del Censo permitirán, a partir de septiembre de 2024, la redistribución de recursos y escaños antes de las elecciones de 2025.

“Deben decirles que la fecha de 2023 ya no es un tema por el que valga la pena seguir sacrificando a miles de familias en Santa Cruz; no tiene ningún sentido”, apuntó.

Acotó que corresponde a la oposición ceder en algunas demandas y avanzar en otras.

¿Cómo queda Camacho?

En su análisis, el gobernador Camacho impulsa movimientos violentos en procura de cohesionar la movilización en Santa Cruz para seguir estirando el conflicto.

Por ello le pidió “recoger las fichas” de lo que sí logro, explicarles a los cruceños y levantar el paro, como lo haría “un líder responsable, mínimamente maduro”.

“Mi hipótesis es que Camacho quiere hacer creer al pueblo cruceño que el Estado boliviano no quiere a Santa Cruz y que la institucionalidad democrática del Estado ya no responde a los intereses de Santa Cruz, para dar el siguiente paso: revisar la relación política con el Estado”, explicó.

También consideró que el Gobernador pretende contraponer el modelo de Estado Plurinacional con el modelo federal para rediscutir quién controla y como se manejan los recursos naturales estratégicos y como se distribuyen el excedente económico