El expresidente y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, advirtió este martes que junto a los familiares de los muertos y heridos de Sacaba se movilizarán en una marcha hasta Sucre exigiendo justicia para las víctimas de la masacre de 2019.

“A tres años de la Masacre en el puente Huayllani, Sacaba, junto a familiares de los muertos y heridos nos concentramos pidiendo justicia, en caso contrario determinamos que nos movilizaremos con una marcha hacia Sucre, Chuquisaca” (sic), escribió en su cuenta de Twitter.

Recordó que “la masacre de Sacaba (fue) perpetrada hace 3 años por una operación conjunta de fuerzas militares y policiales que asesinaron a 11 de nuestros hermanos del Trópico que protestaban pacíficamente contra el golpe de Estado y agresiones contra la mujer de pollera y la Wiphala” (sic).

Este martes se recordaron esos hechos con una misa y una masiva concentración en el puente de Huayllani, donde además de Morales, participaron el procurador del Estado, Wilfredo Chávez, y organizaciones sociales.

Pruebas

“No podemos entender, son tres años y no hay justicia, yo solo puedo pensar en la Justicia boliviana, si no hace justicia vamos a pensar que son aliados de los golpistas, de los genocidas”, remarcó en su discurso.

Lea más: Morales dice que la Justicia ‘beneficia con impunidad’ a Camacho y otros ‘golpistas’

“No hay nada que investigar, ahí están las pruebas, las pruebas están en los cementerios, son los heridos que ya no pueden trabajar como antes. Esperamos que puedan reaccionar nuestras autoridades para hacer justicia y que nunca más haya golpe de Estado”, acotó.

El 15 de noviembre de 2019, durante el régimen de Jeanine Áñez, policías y militares ejecutaron un operativo en la zona de Huayllani del municipio de Sacaba contra protestas de vecinos por la renuncia de Morales como presidente.

El expresidente reclama justicia para las víctimas

El operativo fue realizado bajo el mando de un decreto que eximía de responsabilidades penales a los militares. Cuatro días después, el 19 de noviembre de ese año, en Senkata (El Alto), otro operativo dejaba 10 fallecidos por impactos de bala.

Según el informe del GIEI, presentado el pasado 17 de agosto pasado, durante la convulsión social se registraron masacres de fuerzas militares y policiales contra civiles, incluyendo “ejecuciones sumarias”, que dejaron al menos 37 muertos y centenares de heridos.