Gobierno boliviano es solidario con Castillo, la región en alerta

MANIFESTARON PREOCUPACIÓN POR “RUPTURA” DEL ORDEN CONSTITUCIONAL EN PERÚ. Autoridades de otros países manifestaron su preocupación por la disolución del Congreso; otras, felicitan a Dina Boluarte por asumir la presidencia.

Fuente: Página Siete / La Paz

 



 

Tras la destitución de Pedro Castillo como presidente de Perú y su detención, el gobierno boliviano se solidarizó con el exmandatario y diferentes autoridades de la región expresaron su preocupación ante los sucesos en el país vecino.

El gobierno de Luis Arce expresó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) su rechazo a los ataques en contra de los gobiernos “de extracción popular” y también a cualquier intento de quebrar el orden constitucional.

“Si bien es rechazable y condenable cualquier ataque a un gobierno popular, también es rechazable e inaceptable cualquier intento de quebrar el orden constitucional”, expresó el embajador de Bolivia ante la OEA, Héctor Arce Zaconeta, durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente del organismo en Washington.

El presidente Arce escribió: “Desde un inicio la derecha peruana intentó derrocar a un gobierno democráticamente electo por el pueblo, por las clases humildes que buscan más inclusión y justicia social. Lamentamos lo ocurrido en la hermana República del #Perú, donde enviamos toda nuestra solidaridad”.

Asimismo, el expresidente Evo Morales consideró que Castillo y su familia merecen un “trato humanitario”, más allá de “aciertos y desaciertos” del exmandatario, ahora detenido.

“Más allá de desaciertos y aciertos, el hermano Pedro Castillo y su familia merecen un trato humanitario. Comprobamos una vez más que la oligarquía peruana y el imperio estadounidense no aceptan que líderes sindicales e indígenas lleguen al gobierno para trabajar por el pueblo”, tuiteó Morales.

Preocupación en la región

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, acusó a las “élites económicas y políticas” peruanas de forzar al ahora expresidente a “tomar decisiones” que derivaron en su destitución. “Consideramos lamentable que por intereses de las élites económicas y políticas, desde el comienzo de la presidencia legítima de Pedro Castillo, se haya mantenido un ambiente de confrontación y hostilidad en su contra hasta llevarlo a tomar decisiones que le han servido a sus adversarios para consumar su destitución”, expresó en Twitter.

Entre tanto, el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lamentó la destitución “constitucional” de Castillo, y espera que la nueva mandataria tenga éxito en su “tarea” de conducir al país por el camino del “desarrollo” y la “paz social”.

“Siempre hay que lamentar que un presidente elegido democráticamente tenga ese destino, pero entiendo que todo caminó dentro de los moldes constitucionales”, afirmó el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en una nota.

El Gobierno de Panamá expresa su “profunda preocupación por la crisis política en el Perú”, y hace un llamado “al diálogo de los actores políticos en ese país para que puedan encontrar una solución a la situación”.

Honduras condenó el “golpe de Estado ocurrido en el Perú” contra el ahora expresidente, quien antes de ser destituido intentó disolver el Congreso de su país. “El Gobierno de Honduras espera que el orden democrático y la soberanía electoral del Perú retomen el Estado de derecho y se garanticen sus derechos, ante este grave rompimiento constitucional”, indica.

El Gobierno de Uruguay expresó que condena “enérgicamente” cualquier “intento de quebrantar el orden constitucional” de la República del Perú e hizo un llamado a “respetar las instituciones democráticas” en ese país. “Ante la crisis política que atraviesa la República del Perú, el Gobierno de la República Oriental del Uruguay hace un llamado a respetar las instituciones democráticas y (…) confía en un pronto y normal funcionamiento de las instituciones republicanas de gobierno”, indica mediante un comunicado de Cancillería.

“El hermano Pedro Castillo y su familia merecen un trato humanitario. La oligarquía peruana no acepta que líderes indígenas lleguen al gobierno”.
Evo Morales, expresidente