José Luis Durán: “Dejo una institución solvente y fortalecida”

COLEGIO DE ARQUITECTOS DE SANTA CRUZ

LEGADO. Durán fue presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz en las gestiones 2018-2020 y 2020- 2022. Bajo sus manos estuvo la organización de la primera Bienal de Arquitectura realizada de forma virtual en el mundo. Vislumbra a Santa Cruz metropolizada.

Fuente: El Mundo

José Luis Durán Saucedo ha cumplido como presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz (CASCZ). Fueron dos gestiones -cada una de dos años- en las que trabajó con su equipo para fortalecer la institución. Y hacerlo no fue para nada fácil: en 2019 enfrentó los 21 días de paro cívico y la convulsión político-social que se desató en el país y, en 2020, la cuarentena por el covid-19. En los últimos días de su gestión, también le tocó el paro cívico cruceño por el censo.



Pero las adversidades nunca le quitaron las ganas de seguir adelante, con el único objetivo de beneficiar a sus colegas: los que tienen años de experiencia y los que recién se encaminan en el rubro. Con su directorio se reinventó y de la mano de la tecnología consiguieron logros inimaginables y únicos, como la primera Bienal de Arquitectura hecha de forma virtual en el mundo.

Sabe que ha dejado tareas inconclusas o “árboles creciendo”, como bien dice; pero confía en que quienes quedan al mando de la entidad puedan finalizarlas. Y es que Durán es un hombre optimista: vislumbra una Santa Cruz metropolizada gracias al trabajo de sus autoridades y de los cruceños en general.

¿Cuál fue su mayor desafío en estos años al frente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz?

En la primera gestión, el primer desafío fue volver a la dirigencia. Acepté la invitación para ir de candidato a la presidencia; conformamos un equipo de trabajo bastante dinámico, con el que nos planteamos una serie de objetivos, entre los que estaba lograr la consolidación institucional después de un periodo de crisis económica que tuvo el colegio. Logramos estabilizarlo, darle solvencia y, además, conseguimos una serie de beneficios hacia el colegiado, como el seguro de salud y el de vida; pero lo trágico fue que pronto nos tocó la pandemia.

¿Cómo enfrentaron esa situación?

Prácticamente, la primera gestión estuvimos al frente de una institución que tenía que debatirse en su desarrollo en medio de una pandemia. Justo para cuando nos cayó la enfermedad de una manera atroz, teníamos un plan ambicioso: la realización de la Bienal Internacional de Arquitectura de Santa Cruz. Estaba todo organizado para ello: los paneles, las exposiciones y los visitantes que llegarían de Europa, Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica. Sin embargo, no perdimos el tiempo y nos sentamos a pensar qué podíamos hacer. Así surgió la idea de crear una plataforma para llevar a cabo el evento de forma remota. Más tarde supimos que fue la primera bienal en el mundo hecha de esta manera. Fue todo un reto tecnológico conseguir que la gente ingrese a los pabellones virtuales para ver los desarrollos arquitectónicos en sus diversas categorías. Salió muy bien, exitoso; a tal punto que recibimos una felicitación de la Unión Internacional de Arquitectos.

GESTIÓN. Firmó un convenio con el gobierno de Porongo para promover la investigación en el campo.

¿En esa línea se siguieron manejando?

Así es; lo virtual se ha convertido en un modo de trabajo. Nosotros lo seguimos haciendo de esa forma: ideamos un plan para llegar a los colegas con actualizaciones permanentes, para que la gente pueda formarse con elementos que le ayuden para sus proyectos; vale decir paquetes de diseño, cómputos y presupuestos y herramientas de administración, todo sin ningún costo y con capacitadores de buena formación. También tuvimos cursos para el conocimiento del Código de Urbanismo y Obras, que tiene mucha información que los arquitectos deben manejar a la hora de implementar sus proyectos, de manera que no sean rebotados cuando se presenten en el Municipio.

¿Deja algo inconcluso, avanzado; algo que le hubiese gustado ver terminado?

La sede social y deportiva. Era un anhelo de hace muchísimos años; lamentablemente en las gestiones anteriores no se pudo conseguir. Sin embargo, con trabajo e iniciativa adquirimos un terreno en el norte, son diez mil metros cuadrados con ingreso sobre pavimento; le hicimos su barda y mejoramos sus condiciones. En el primer semestre de este año lanzamos el concurso de arquitectura para su diseño. Tuvimos varios participantes y hubo un ganador. Estamos dejando los fondos suficientes en el colegio para que se pueda avanzar en la edificación de la primera fase: la construcción de una cancha de fútbol 7, canchas polifuncionales, sauna y piscina; en la segunda, ya los directorios que vengan, podrán financiar el salón principal. Verlo terminado no es lo importante; lo que vale es que hemos dejado no solo la semilla plantada, sino el árbol creciendo.

Tras asumir en su primera gestión, ¿cómo encontró la institución?

La institución ya venía con un plan de recuperación decidido. Yo formé parte de los dos directorios anteriores como vicepresidente y obviamente hemos continuado la senda. Ahora estoy seguro que el directorio elegido tiene la experiencia para poder completar los proyectos que hemos dejado comenzados. Hay cosas en el tintero, que se han quedado a medio camino, por ejemplo, la presentación de los proyectos vía digital. No puede ser que los arquitectos estemos presentando nuestro trabajo en papel, eso no se usa en ningún lugar del mundo; es un atraso y un atentado contra la ecología. Hay varios temas en carpeta que esperemos que, con el correr del tiempo y la normalización de la situación actual, se puedan llevar adelante.

¿Cómo está posicionado el Colegio de Arquitectos de Santa Cruz actualmente?

Actualmente, el colegio tiene un rango de actividades altísimo; no solo somos cabeza del sector de arquitectura, también hemos sido y todavía somos directores de la Federación de Profesionales de Santa Cruz, participamos en muchos paneles de orden público que tienen que ver con la planificación urbana y la metropolización. Hemos comandado una serie de proyectos importantes.

¿Cómo ha visto el desarrollo arquitectónico de Santa Cruz de la Sierra en su sitial como presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz?

Yo tengo la gran suerte de ser un poquito viejito (risas). He conocido la Santa Cruz de 150.000 habitantes y he visto cómo en el transcurso de una generación hemos pasado de ser un villorio perdido en el oriente a ser una metrópoli con más de dos millones y medio de almas y cerca de tres millones en el departamento. Por demás está decir que Santa Cruz está preparada para la metropolización, cuando ésta ya está vigente en esta ciudad, ya está presente. Es una demanda que no solo tienen que hacer los arquitectos e ingenieros, sino todos los profesionales, para que la metropolización sea un elemento de crecimiento. No podemos permitir que Santa Cruz se siga desarrollando de manera desordenada.

¿Esto significa que las autoridades no han tomado en cuenta los conocimientos y experiencia de los arquitectos a la hora de configurar la ciudad?

La Gobernación ahora está tomando el tema de la metropolización con mucha responsabilidad. Por su parte, el Municipio está sumergido en sus propios problemas; no se da cuenta que la metropolización le puede traer muchos beneficios, entre ellos ordenar la ciudad. Hay que trabajar muchísimo en las normas técnicas y en educación, sobre todo. Vemos con mucha pena cosas que no se ven en los otros departamentos: aquí se trabaja en las veredas, se reparan motores, se vende comida… O sea, la vía pública sirve para cualquier cosa, menos para respetarla.

¿Cómo vislumbra a Santa Cruz dentro de 10 años?

APOYO. Durán estuvo presente en la premiación de la VIII Bienal Internacional de Arquitectura de Santa Cruz.

Yo creo mucho en los cruceños, creo mucho en la capacidad de gestión y en la técnica, y no tengo ninguna duda que le vamos a poner el hombro a la ciudad. Lamentablemente, los cambios de autoridades provocan un poco de retraso a los proyectos, y esto lo digo porque ahora mismo el Municipio se sigue organizando y por ello todo se retrasa; ojalá lo haga con rapidez porque Santa Cruz de la Sierra no puede perder más tiempo. Si perdemos el orden corremos el riesgo de que sea totalmente inmanejable.

¿Cómo fue su relación o trabajo con el colegiado nacional?

Sin ninguna duda, Santa Cruz tiene el Colegio de Arquitectos más grande del país y su aporte al nacional es fundamental sea quien fuese su presidente; en la gestión pasada era un sucrense y ahora es una gran arquitecta de nuestra ciudad, Rim Safar. Trabajamos bien juntos; hemos cumplido con un calendario de actividades directivas y académicas, bienales, exposiciones y el tratamiento de temas profesionales. El rol nacional es muy importante porque es el enlace entre los colegios y del manejo de la ley del ejercicio de la profesión.

Por sus años de experiencia, ¿qué percepción tiene de las nuevas camadas de arquitectos en Santa Cruz?

El Colegio de Arquitectos de Santa Cruz tiene la delegación del Ministerio de Educación para proveer de jurados de tesis a las universidades con facultades de Arquitectura. Entonces vemos con mucha alegría que hay nuevos profesionales que salen con muchas ganas de trabajar y son acogidos en nuestra institución para darle todo el apoyo que necesitan para poderse defender en un medio tan complicado.

¿Qué me dice de su programa Nuevo Orden Urbano?

Era un programa de radio que creamos para mantenernos informados sobre los diferentes temas que atañen a los arquitectos, sobre los problemas de la ciudad y sobre las actividades del colegio. Con él quisimos hacer entender a la población que la inversión en un arquitecto no es un gasto, sino un ahorro porque el proyecto contempla elementos que son ignorados por técnicos que no manejan el tema de la arquitectura. Imagino que seguirá al aire, pero ya serán otras personas las que lo hagan.

¿Cómo le gustaría ser recordado en el Colegio de Arquitectos?

Quisiera ser recordado con el cariño que yo le he dado al colegio. Todo lo que hemos hecho siempre ha sido en beneficio de los colegas. Me tocó dirigir la institución en una época en que pude darle mucho tiempo a la actividad gremial, lo que me llena de satisfacción. Estamos dejando una marca que espero que sea superada con creces por la gente que está quedando.

Después de cuatro años al mando en el colegio, al margen de sus proyectos personales, ¿su familia debe estar feliz de tenerlo más tiempo en casa?

(Risas) No, no. Yo soy una persona muy organizada; siempre tengo tiempo para todo. Manejo mis obligaciones familiares, empresariales y gremiales con mucho orden. Sin embargo, será muy gratificante tener más tiempo para ellos.