Talibanes realizan primera ejecución pública en Afganistán desde 2021

El hombre ejecutado se llamaba Tajmir y fue condenado por un asesinato cometido en 2017, según un comunicado oficial.

Un miembro de las fuerzas de seguridad de los talibanes vigila cerca de un puesto de control en Jalalabad. (Archivo: 06.12.2022) Un miembro de las fuerzas de seguridad de los talibanes vigila cerca de un puesto de control en Jalalabad. (Archivo: 06.12.2022)

Fuente: dw.com



Los talibanes ejecutaron a un hombre el miércoles (07.12.2022), en el primer acto público de este tipo realizado por los yihadistas desde su regreso al poder en Afganistán en agosto de 2021.

El líder supremo talibán Hibatullah Akhundzada ordenó el mes pasado implementar plenamente algunos aspectos de la ley islámica como las ejecuciones públicas, las lapidaciones, las flagelaciones o, en el caso de los ladrones, la amputación de miembros.

El movimiento islamista sunita ya había llevado a cabo varias flagelaciones públicas, pero esta ejecución, que ocurrió en Farah (oeste) es la primera desde que los talibanes reconquistaron el poder. El hombre se llamaba Tajmir, residía en la provincia de Herat y fue condenado por un asesinato cometido en 2017.

«El tribunal supremo recibió instrucciones para aplicar esta orden de ‘qisas’ durante una concentración pública de los habitantes», dijo el portavoz talibán Zabihullah Mujahid.

La ‘qisas’ es un principio islámico similar a la ley del talión, que consiste en hacer sufrir al delincuente un daño similar al que causó.

En su primera gestión al frente de Afganistán (1996-2001), los talibanes infligieron regularmente castigos corporales en público, como flagelaciones y ejecuciones, en el estadio nacional de Kabul.

Condenan «despreciable práctica»

La activista proderechos humanos Ogai Amil dijo que la ejecución de este miércoles le trajo a la memoria las anteriores, cuando los talibanes solían pedir al público que acudiera.

«Los talibanes buscan volver a sus prácticas retrógradas y violentas de la década de 1990», dijo por su parte el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Ned Price, que tachó de «despreciable» la ejecución.

Una vocera del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también expresó su «profunda preocupación»: «Pedimos un restablecimiento de la moratoria sobre la pena capital» en Afganistán.

Con esta ejecución, «Hibatullah Akhundzada recuerda que la única ley» válida «es la de Dios y que los hombres no deben interpretarla», analizó Karim Pakzad, investigador del Instituto francés de Relaciones Internacionales y Estratégicas.

Al regresar al poder después de la retirada de Estados Unidos de Afganistán, los talibanes prometieron suavizar la aplicación de la sharía, base idológica del movimiento que autoriza este tipo de prácticas.

gs (afp, efe, ap, reuters)