Territorios indígenas quemados y saqueados

“Luchar por el territorio es luchar por la vida”, asegura un manifiesto de la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas de Bolivia (CONTIOCAP) a cuatro años de lucha frente a las políticas depredadoras del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS).

Territorios indígenas quemados y saqueados

Fuente: Brújula Digital

Zulema Alanes / Cabildeo Digital



 

En un pronunciamiento conmemorativo, detalla los desafíos que debieron enfrentar durante 16 años de gobierno del MAS que “miente en sus discursos, en tanto la realidad que vivimos en Bolivia es catastrófica”.

La CONTIOCAP fue constituida el 2 de diciembre de 2018, para fortalecer a nivel nacional “la heroica resistencia del Comité de Defensa de Tariquía que por la autodeterminación de autoridades de comunidades campesinas originarias indígenas y organizaciones de base defendieron férreamente sus territorios y sus derechos”.

“Nuestras luchas y resistencias que enfrentan a mega proyectos extractivistas que amenazan la existencia de nuestros pueblos indígenas originarios campesinos (el complejo hidroeléctrico Rositas en Santa Cruz, El Bala-Chepete en el Norte de La Paz y Oeste del Beni, TIPNIS en el Beni, y Tariquía, Chiquiaca y Aguaragüe en Tarija, Roboré Tucabaca en Santa Cruz, Poopó de Oruro, Charagua de Santa Cruz, entre otros) fueron las bases fundadoras de la CONTIOCAP”, puntualiza.

Un mandato por la unidad de las resistencias

Desde su creación el mandato que recibió la CONTIOCAP fue consolidad la unidad de todas las resistencias a nivel nacional “frente a la adversidad y las violaciones a nuestros derechos, cometidas por el Gobierno central sometido a las empresas, dejándonos en un estado de indefensión”.

No fue una tarea sencilla porque las comunidades indígenas no sólo estaban amenazadas por los megaproyectos, sino también eran atacadas desde dentro a través de la cooptación de dirigentes, la creación de organizaciones ilegítimas y la prebenda.

“Decidimos hacer visibles y denunciar las violaciones de nuestros derechos en nuestros territorios, ante la opinión pública, organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, para que asuma como una problemática de política nacional. Decidimos informar a nuestras resistencias y pueblos sobre las amenazas que desde el gobierno imponen en nuestros territorios, y recoger propuestas para el ejercicio de nuestros derechos en nuestros pueblos indígenas originarios campesinos”, destaca el pronunciamiento por el aniversario de la COINTIOCAP.

Subraya que, “a cuatro años de esta incansable lucha con más de 35 resistencias, hemos mantenido la dignidad, la independencia, la autonomía para observar permanentemente a los gobiernos de turno en materia de respeto de derechos de nuestros pueblos indígenas originarios campesinos y áreas protegidas. Y durante la pandemia del COVID-19 hemos encontrado las formas para denunciar todas las violaciones de derechos que se perpetraron so pretexto de la pandemia”.

“Esto no es sequía, esto es saqueo”

La CONTIPCAP es la voz de los indígenas. Ha denunciado a nivel internacional que, paradójicamente, en el Estado Plurinacional no hay un solo territorio que no esté amenazado por alguna actividad extractiva en Bolivia.

Ante “la continuidad de un modelo económico que ha fomentado el desborde de la violencia de sectores aliados del gobierno que están saqueando la Madre Tierra, nuestros recursos naturales, y despojándonos de los recursos más fundamentales como es el agua, la tierra para cultivar nuestros alimentos” exige al Gobierno de Luis Arce:

“Detener el terrorismo de Estado de sometimiento del pueblo boliviano a través de la minería aurífera, incendios en Tariquía y los Yungas, ataques a dirigentes en el Oriente Boliviano, que tienen un trasfondo de sumirnos a condiciones desesperadas para imponernos su política extractivista que nos quita el agua, mientras el gobierno anda ocupado en distraer al pueblo con sus pugnas internas partidarias”.

“Dejar de utilizar el discurso del “vivir bien en armonía con la Madre Tierra”, porque las sequias que enfrentamos son producto de los millones de hectáreas incendiadas desde 2019 para el agronegocio, por grupos de avasalladores que, bajo el título de «interculturales» negocian la tierra con los grandes capitales nacionales e internacionales”

“Es indignante escuchar a un gobierno hablar de «proteger la Madre Tierra» mientras promueve un cerco a comunidades campesinas en Tariquía para obligar y doblegar la resistencia para el ingreso de la exploración petrolera en esta reserva natural que ya está deforestando y planchando montañas. Es también indignante la toma de áreas protegidas por empresarios mineros que actúan bajo la fachada de «cooperativas» que a su vez sirven de fachada para la actividad de empresas y operadores mineros chinos que están saqueando el oro en nuestros ríos amazónicos con deforestación, haciendo desaparecer montañas, y contaminando con mercurio los ríos en la Amazonia, y el Rio Pilcomayo. “ESTO NO ES SEQUIA, ESTO ES SAQUEO”, y ahora vienen con que tienen un plan para combatir la seguía, ¿por qué no combatimos el extractivismo que es el que provoca estas sequías?”

BD