Hace unas semanas el valor no oficial del dólar oscilaba entre Bs 7,60 y Bs 7,80. Eso era referencia para los negocios de electrodomésticos y autos usados. Ahora la divisa extranjera cotiza entre Bs 6,96 y Bs 7,10. Dicen que es para impulsar las ventas

Fuente: El Deber
Una hilera de heladeras, de lavarropas, cocinas, aires acondicionados cortan el paso en algunos tramos de la calle Isabel La Católica (La Ramada), de la capital cruceña. En otros negocios las paredes están llenas de Smart TV de diferentes pulgadas. “No hay venta” es la queja que más se escucha entre los vendedores.
En la feria de autos usados de La Cuchilla, entre cuarto y quinto anillo, los vendedores, entre bostezo y bostezo, aseguran que “se pague en bolivianos o en dólares”, la gente no está gastando como antes. Otra vez se escucha “no hay venta”.
Forzados por la caída de las ventas, los comerciantes optaron por bajar el tipo de cambio del dólar paralelo. Semanas atrás la cotización no oficial oscilaba entre Bs 7,60 y Bs 7,80. Ahora, ante el menor consumo de electrodomésticos y vehículos usados, el valor de la divisa extranjera se ubica entre los Bs 6,96 y Bs 7,10. Muy pocos intentan cobrar Bs 7,40.
“Todavía tengo mercadería de principio de año. Por los rumores de que se venía una devaluación empecé a cotizar el dólar, en un principio a Bs 7 hasta llegar a los Bs 7,60 y Bs 7,80. Lo mismo hicieron los mayoristas”, contó Jaime Oblitas, vendedor de línea blanca en La Ramada.
El comerciante detalló que esa situación ya no se puede mantener. Uno, porque la gente ya no “está tan desesperada de dólares” y segundo porque “ya no es negocio tener el dólar alto cuando las personas ni con una cotización más baja pueden comprar”.
Oblitas precisó que para evitar problemas ya no está aceptando dólares, sino bolivianos. “Algunos traen dólares y se los cotizo a Bs 7,10. No quiero que me paguen en dólares. Hay mucho control”, dijo el vendedor.
“Las personas preguntan y preguntan, pero no están comprando”, se lamentó Luisa, una joven vendedora, que, enfundada en su chamarra roja, reparte folletos.
“A fines de febrero, marzo, abril y mayo todos se volvieron locos por el dólar. Su precio subió de golpe. Algo que afectó las ventas al por mayor que se cotizan en dólares. Pero como no había dólares, los que llevan mercadería al interior empezaron a pagar en bolivianos, por lo que se tuvo que subir la cotización hasta los Bs 7,80, pero ahora ya no vale la pena”, indicó la vendedora.
De acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2013 y 2020, las importaciones de electrodomésticos de línea blanca acumularon más de $us 1.000 millones. Las compras de electrodomésticos superaron los $us 100 millones anualmente, y casi las 30.000 toneladas en promedio.
En 2020 Bolivia importó electrodomésticos de línea blanca de 53 países y China se constituyó en el principal proveedor con una participación del 44% en términos del valor, lo que equivale a $us 47 millones.
Germán Molina, analista económico, sostuvo que este comportamiento del mercado es un reflejo de las expectativas. Molina precisó que cuando un bien es escaso y de golpe tiene, por alguna razón, una demanda alta, su precio se encarece. Algo así pasó con el dólar.
“La expectativa era alta. Lo mismo que la desinformación o los rumores. Por eso los comerciantes se empezaron a ‘blindar’ consolidando un mercado paralelo del dólar que ya no tomó en cuenta la cotización oficial del Banco Central de Bolivia (BCB)”.
Para Molina, las acciones del BCB junto con la oferta y la demanda y la caída de las expectativas de las personas han permitido una estabilidad del precio de la divisa estadounidense en el mercado paralelo que era tomado en cuenta por los comerciantes para hacer sus transacciones.
Sin embargo, alertó que mientras no haya un manejo adecuado de la información sobre el estado de las reservas internacionales o se reaccione tarde ante rumores de devaluación, las expectativas de las personas pueden causar desequilibrios en el tipo de cambio.
“Todo lo que se importa se paga en dólares. Hubo momentos en que no se podía conseguir el billete verde y su cotización subió a 7,80. Ahora bajo a 7,10. Nos dicen que es porque las ventas están más bajas que el año pasado. En esta tienda minoristas bajamos los precios por la nueva cotización del dólar, pero ni así suben las ventas. No hay plata”, relató la propietaria del comercial JDE, de La Ramada.

Pocos interesados
Ordenados prolijamente los vehículos usados (autos, camionetas, vagonetas y motos) que se ofrecen en la ferian entre cuarto y quinto anillo, de La Cuchilla, esperan que algún comprador se anime y compre a uno de ellos.
“Es modelo 2022. Solo tuvo un solo dueño y el pago de los impuestos está al día. Cuesta 15.000 dólares. Claro, puede pagar en bolivianos a un tipo de cambio de 7,10. Nada menos”, ofreció un vendedor, que recordó que hace un mes el tipo de cambio no bajaba de los Bs 7,80, pero como no hay ventas debe disminuir el valor del dólar.
Otro comerciante señaló que reciben bolivianos o dólares con tal que las personas se animen a comprar y no solo pregunten.
“El tipo de cambio se lo puedo dejar hasta en Bs 6,96. Aproveche, antes estaba en Bs 7,60. La cosa es vender y no tener los autos en el sol y la lluvia mucho tiempo”, trató de convencer otro vendedor.
El economista Darío Monasterio indicó que todas las importaciones se pagan en dólares y que en los meses anteriores las expectativas y la información escueta del Banco Central de Bolivia (BCB) sobre la cantidad real de dólares existentes en el país provocaron un desequilibrio entre oferta y demanda generando un tipo de cambio paralelo (mucho mayor) al oficial.
“Este panorama de baja de la cotización se debe entender desde dos aspectos: la oferta y la demanda. Parece ser que lentamente la oferta de dólares en el mercado interno se tiende a equilibrar y por el otro lado la necesidad de aumentar la demanda de electrodomésticos y autos usados hacen que los vendedores bajen el valor del tipo de cambio”, puntualizó Monasterio.
Desde el BCB explicaron que la baja en la demanda de dólares tiene que ver con las cuatro medidas que llevaron adelante. La primera fue la modificación del Reglamento de Encaje Legal en dólares. La segunda tuvo que ver con el expendio de dólares a las casas de cambio a través del Banco Unión. El tercer paso fue el desembolso a los bancos de nuevos recursos y la cuarta medida, también a través del Banco Unión, fue que desde el 6 de marzo de 2023 se procedió a la venta directa de la moneda estadounidense a personas naturales.
Fuente: El Deber