Brasil demarcará nuevas tierras indígenas y zonas protegidas

El presidente, Lula da Silva, firmará los decretos en el Palacio de Planalto coincidiendo con el Día de la Amazonía y en medio del debate jurídico sobre el derecho de los pueblos originarios a sus tierras ancestrales.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, junto a su ministra de Pueblos Indígenas, Sonia Guadalajara, el pasado 8 de agosto en una cumbre amazónica en Belem.Imagen: Brazilian Presidency/AFP

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este martes (05.09.2023), en que se celebra el Día de la Amazonía, la demarcación de varios territorios indígenas, una de las promesas realizadas desde su candidatura. Según el mandatario, los territorios se darán a conocer hoy mismo con la firma de los decretos correspondientes en el palacio presidencial de Brasilia.

«El 5 de septiembre es el día de la Amazonía (…). Vamos a tener una actividad en el Palacio de Planalto con la ministra Marina (Silva) y la ministra (Sonia) Guajajara y vamos a demarcar algunas temas indígenas y de protección ambiental», aseguró el líder progresista en «Conversa con el presidente», el programa que transmite semanalmente por las redes sociales. Según datos oficiales, los pueblos originarios en Brasil ocupan el 13,7 % del territorio nacional, con 610 tierras indígenas, de las cuales 487 están delimitadas, la mayoría 329, en la Amazonía. Las últimas, demarcadas este mismo año por el propio Lula, después del paréntesis que supuso en este sentido el gobierno de su antecesor, Jair Bolsonaro.

El anuncio se da en momentos en los que la Corte Suprema analiza los derechos indígenas a las tierras ancestrales, un polémico asunto que enfrenta a los pueblos originarios y al poderoso sector agropecuario. La tesis del llamado «marco temporal», muy criticada por los indígenas, impediría la demarcación de tierras que tradicionalmente pertenecían a los pueblos originarios, pero que en 1988 ya habían sido ocupadas por agricultores o ganaderos, a veces a la fuerza.

Desde la semana pasada, los magistrados del máximo tribunal volvieron a discutir, después de una pausa de casi dos meses, la constitucionalidad de ese «marco temporal», por el cual los indígenas sólo tendrían derecho a reclamar las tierras que ocupaban antes de la fecha de promulgación de la Constitución de Brasil, el 5 de octubre de 1988, fecha de promulgación de la Constitución de Brasil. Hasta ahora, de los once magistrados que componen el tribunal, cuatro han votado en contra del «marco temporal» y otros dos a favor.

Lula propuso que el voto de los magistrados en el Supremo Tribunal Federal sea secreto para evitar animosidades contra los jueces individualmente. «La sociedad no tiene por qué saber cómo vota un magistrado del Tribunal Supremo, no creo que haga falta saberlo, sólo qué votó la mayoría… porque entonces todo el que pierde se enoja, todo el que gana está feliz», argumentó. En mayo, la Cámara Baja aprobó, por mayoría, el proyecto que establece el marco temporal para a demarcación de tierras indígenas, el cual aún requiere ser aprobado por el Senado, algo en lo que la decisión de la Corte puede influir.

lgc (efe/oGlobo)