El catolicismo y Francia, un lento declive en la «hija primogénita» de la Iglesia

Francia se prepara para una visita multitudinaria del papa Francisco a Marsella (sureste) el viernes y sábado, que hará olvidar por un momento que el catolicismo en la «hija primogénita» de la Iglesia enfrenta un largo declive.

Una mujer, sentada en un confesionario, escucha un concierto de órgano en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario del Santuario de Lourdes, en Francia, el 14 de agosto de 2023, durante la celebración de la Asunción
Una mujer, sentada en un confesionario, escucha un concierto de órgano en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario del Santuario de Lourdes, en Francia, el 14 de agosto de 2023, durante la celebración de la Asunción © Charly Triballeau / AFP/Archivos
 

París (AFP) – El catolicismo sigue siendo la primera religión del país, donde el 29% de la población entre 18 y 59 años se declara católica, según un sondeo en 2019-2020 de los institutos de estadística (Insee) y estudios demográficos (Ined).

Pero la caída fue espectacular en medio siglo, ya que, en 1962, un 85% de franceses se reconocían como católicos. A esto se le suma que sólo un 8% de los creyentes suele ir a misa, entre otros datos.



«Hay un desplome en marcha», constata la socióloga experta en religiones Danièle Hervieu-Léger. Una cifra resume la crisis: En 2023, se prevé que únicamente se ordenen 88 sacerdotes católicos en Francia.

¿Por qué esta caída?

A Francia se la conoce como la «hija primogénita» de la Iglesia desde que el rey franco Clovis se convirtiera en el siglo V. Pero, en 1980, el entonces papa Juan Pablo II, tras usar este apodo, ya preguntó: «¿Eres fiel a las promesas de tu bautismo?».

El catolicismo sufre la secularización de la sociedad: el 51% de los franceses declara no tener religión. El islam, en ligero aumento (10%), es la segunda religión del país y los sociólogos observan un aumento de los evangélicos.

«El covid y la crisis de los abusos [sexuales] aceleraron el declive», dice Hervieu-Léger. En 2021, una comisión independiente estimó que 216.000 menores fueron víctimas de sacerdotes y religiosos en Francia entre 1950 y 2020.

Para el historiador Denis Pelletier, la Iglesia no ha visto que «las cuestiones de género y de vida» pasaron a ser centrales en una época de liberación de la moral, por lo que «no supo qué hacer» con el tema de los abusos.

Francia, donde una ley de 1905 establece la separación entre las Iglesias y el Estado, mantiene una relación turbulenta con los papas. El actual, oriundo de Argentina, se interesa además sobre todo en las periferias.

Aunque viajó en 2014 a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo (noreste), Francisco nunca consagró una visita oficial a Francia, lo que crea «malestar» entre unos católicos franceses «ya perturbados por su propia marginalización», apunta el periodista Bernard Lecomte.

¿Quiénes son los católicos actualmente?

«El catolicismo francés fue durante mucho tiempo muy plural», asegura Denis Pelletier. Pero «aquellos que siguen siéndolo y vemos, son los más conservadores», como durante las manifestaciones contra el matrimonio homosexual en 2013.

Durante la primera vuelta de la elección presidencial de 2022, un 40% de los católicos votó por candidatos de extrema derecha o derecha nacionalista como Marine Le Pen o Éric Zemmour, según una encuesta de Ifop.

Un 29% votó al presidente centrista Emmanuel Macron y un 21% a candidatos de izquierda.

El catolicismo francés es «cada vez más urbano y burgués», pese a que en los años 50 podía decirse que su «lugar por excelencia» era el mundo rural, apunta además Hervieu-Léger.

¿Qué futuro?

La Iglesia en Francia vive reiteradas crisis. «En 1905, en la prensa, ya teníamos la impresión de que el catolicismo desaparecería», recuerda Pelletier, para quien sigue teniendo un papel como «fuente de sentido en la sociedad».

Un peregrino reza durante una procesión en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, el 14 de agosto de 2023
Un peregrino reza durante una procesión en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, el 14 de agosto de 2023 © Charly Triballeau / AFP/Archivos

Sus dificultades se inscriben también en un contexto más amplio de desconfianza hacia la Iglesia en el mundo tras una serie de escándalos, como los abusos sexuales.

La Iglesia puso en marcha así una serie de iniciativas de transparencia y reparación.

Un amplio estudio en las diócesis reveló el año pasado la aspiración de los fieles a contar con «auténticos contrapoderes». Algunos piden incluso un mayor espacio para los laicos y las mujeres, y otros cuestionan el celibato de los sacerdotes.

«Es muy difícil decir qué futuro surgirá de los intentos que aparecen por todas partes», afirma Danièle Hervieu-Léger, quien ve posible que el catolicismo se acabe convirtiendo en la segunda religión en Francia.