Mi relación con el Estado

En un país absolutamente corrupto y hundido en la escaramuza política propia de una mentalidad excesivamente folclórica y poco productiva, donde cada semana un nuevo tema es puesto sobre el tapete de la “opinión pública”, evitando así el enfoque en lo que verdaderamente importa, que no es otra cosa que evolucionar, debemos, o al menos debo, para descargo de mi propia conciencia, manifestar cuál es la relación con el Estado que como ciudadano deseo tener.

Yo soy de los que cree que, así como un gran escritor lo profetizó, así será: «La nueva Bolivia nacerá algún día como el sol por el Oriente». Creo, además, que tenemos la capacidad de salir del lodazal al que la corrupta política centralista nos ha llevado y del cual no quiere dejarnos ir. Creo, que los cruceños deberíamos ya estar, miles de millas en el Océano Atlántico conquistando el mundo, como algunos cruceños ya se lo han propuesto.



Creo que hemos crecido en y, recibido la herencia de la abundancia del bosque, y eso nos permite apreciar el mundo y la vida siempre con esperanza y bajo un estado mental de prosperidad y, no así, de venganza y corrupción. Por culpa de una educación centralista y corrupta, se nos ha privado del conocimiento de nuestros ancestros, los verdaderos dueños del bosque, aquellos que pedían permiso al monte para ir a cazar sus alimentos, o que le rendían honores al árbol del cual se prestaban una rama para construir sus chozas, hoy amenazado por la bandera del avasallamiento criminal y discriminador, que va dejando sin espacio vital a los cambas, únicos herederos del territorio.

Creo que las necesidades del sector de la salud, jamás serán resueltas por la oficina de un ministro centralista, que desconoce la realidad de la última posta de salud de la última provincia de cada región, pues ese modelo de gobierno ha sido deliberadamente diseñado para sostener la corrupción centralista como medio de vida, a expensas de las vidas de millones de bolivianos; pensamiento propio de una cultura sin respeto a la vida ajena.

Creo que la sodomización de la justicia, sometida a un llamado telefónico de algún burócrata corrupto, que viola constituciones, referéndums, la democracia y el voto popular encarcelado adversarios es propia del alma de quienes faltos de visión, nunca conocieron el emprendedurismo y la honestidad. Nosotros, sin embargo, soñamos con el “excelso sueño de un mundo mejor”, eso nos mueve y motiva, nos da las fuerzas necesarias para seguir peleando por nuestros derechos.

Creo que, los cruceños tenemos derecho a ser felices y a vivir en paz, y para ello, debemos partir de reconocer «donde nos hemos metido». Las dos líneas paralelas que describió Carlos Valverde, no son otra cosa que el modelo corrupto centralista versus el Modelo de Desarrollo Cruceño. En un lado, el robo como medio de vida, y el traje de paño hediondo a billetes sucios como herencia. En el otro, el emprendedurismo como medio de vida y, La filosofía de trabajo como herencia de 462 años de vida. Ellos, que se roben entre ellos, que se roben hasta volverse como esos muñecos que cargan sin fin de utensilios y dineros, pero que se roben entre ellos, nosotros tenemos derecho a hacer nuestra vida en el camino del bien y guiando nuestras vidas bajo principios cristianos.

¿Por qué tenemos que vivir sometidos a semejante estilo de vida? Siempre en el problema político, siempre en la mentira y el tinterillaje mentiroso.

Entre todo ese bodrio de cosas, el análisis que hace el CpSC sobre la relación con el Estado es una luz de esperanza, marca alguna senda de salida, pues, ante todo, es una acción de avanzada y no una respuesta más a una crisis creada por el Estado corrupto y centralista. Yo creo que, debemos concentrarnos en lo que realmente somos buenos, que es darle forma a esa nueva Bolivia. La búsqueda de una autonomía más profunda y tangible, es a lo que el centralismo corrupto teme (como el avasallador teme al bosque y por eso lo quema) y, por eso, no deja que trabajemos en paz.

 Creo que esta pelea se ganará por puntos, de a poco, no por Knockout. Creo que debemos trazarnos objetivos autonómicos/federales concretos e ir por ellos sin más demora. La conquista de una justicia independiente, la conquista de la propia administración de la salud y la departamentalización de la educación, para empezar. Para ello la democracia nos dota de herramientas como el referéndum: que los departamentos elijan, por ejemplo, si quieren una justicia departamental nueva e Independiente o prefieren seguir sometidos a una justicia centralista. Que decidan si dejan la gestión de la salud en manos de un Ministro del centralismo o, si, por el contrario, los problemas serán resueltos por su autoridad más próxima. Y así en cada tema.

¡Es complicado! Si, lo es, pero es imposible seguir viviendo a expensas de tanta lacra política. Si a mí me preguntan, ¿qué tipo de relación con el Estado queréis? Respondo: con este Estado Centralista y corrupto, la menor posible.

 

Nicolás Villarroel
Escritor