Día de los Difuntos; expresión religiosa y cultural en el pueblo mojeño trinitario


CABILDO. Los indígenas mojeños, se preparan con anticipación para orar por el alma de los difuntos y recordar a las personas que en vida fueron muy queridas por sus familiares y amigos.

Fuente: La Palabra



Trinidad/Ignacio Jare.- El día de los fieles difuntos, es una festividad religiosa dentro de la Iglesia Católica. Se conmemora el 2 de noviembre y su objetivo es rezar por aquellos fieles que han acabado su vida terrenal, quienes se encuentran en estado de purificación en el purgatorio.

En el Cabildo Indigenal de Trinidad, se acostumbra a preparar un banquete traducido en pollo criollo sancochado, ave que es sacrificada por asfixia y colocado a la olla entero con el pico mirando hacia el cielo.

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Según la creencia ancestral, el gallo cantará para que San Pedro abra la puerta del cielo y entre el alma del difunto.Los indígenas mojeños, se preparan con anticipación para orar por el alma de los difuntos y recordar a las personas que en vida fueron muy queridas por sus familiares y amigos.

“Es recordar a la gente que vivió entre nosotros y, se expresa en la preparación de una comida ritual, siguiendo un protocolo, especialmente en la colocación del pollo en el plato, el arroz, la carne de res, plátano maduro, huevo, pan de arroz, queso, chicha y una vela encendida”, explicó Julio Ribera, director de la Pastoral Indígena.

Cada familia llega al centro cultural o cabildo, con un plato grande de comida, gesto que es conocido como ofrenda o limosna. Es una especie de ritual de reciprocidad y de la abundancia.

Siempre va haber alimento para que todos coman, incluso algunas personas se llevan a sus casas.Un elemento esencial en la ritualidad son las velas de cebo, que son acomodadas en el centro de la mesa con mucho cariño, ello representa la luz del mundo, para que la persona no este en las tinieblas.

Otro elemento especial, es el color blanco, vestimenta de las a abadesas, paño para cubrir el alimento y otros objetos que le dan un toque especial al banquete. Las mamitas, autoridades y pueblo en general, lleva sus intenciones escritas con lista de personas fallecidas a quienes se les va ofrecer o recordar en la celebración.

La celebración va acompañada de la música tradicional del Cabildo que se combina con melodía ancestral y misional, una herencia cultural jesuítica de más de 300 años que se reestablece cada vez.“Los mejeños trinitarios, tenemos la creencia que, en este día, salen los difuntos de sus tumbas para escuchar las oraciones que nosotros hacemos de manera que sean liberados de los errores que cometieron en la tierra.

Pedimos que el Señor le de la felicidad y los coloque en el paraíso donde todos nos vamos a encontrar”, indicó el tata Ruben Yuco.Esta fecha es recordada con fe y amor, por ello, los indígenas hacen la limosna, para que a través de su aroma llegue al alma de los difuntos.

Las autoridades del cabildo y el municipio trinitario promueven una ley municipal para instituir el día de las almas, precepto legal que va más allá de lo tradicional.Se busca revalorizar la cultura y creencia ancestral, como valor del pueblo de manera que esté arraigada en la sociedad.

CELEBRACIÓN
Rescatando los usos y costumbres ancestrales como parte de la revalorización, expresión y preservación cultural que encara la gestión del alcalde Cristhian Cámara, y en representación del mismo, el director de Comunicación, Sebastián Murillo, participó de la celebración del Ammam’aei del Cabildo Indigenal a la cabeza del tata Ruben Yuco, traducido del mojeño trinitario como día de las almas, este rito tradicional de la cultura mojeña se realiza en honor y recuerdo a los familiares fallecidos, a través del rezo y rogativo en favor de las almas que vienen a gozar de la comida que se les ofrece.