Rodrigo Venegas, DT de Oriente: «Me duele ver gente que se conforma con que tu equipo pierda»

El DT dio sus sensaciones luego de la victoria ante Vaca Díez, y lo que se viene ante Always Ready y Wilstermann. Rodrigo Venegas también habló sobre las especulaciones sobre la derrota de Blooming, y la alegría de algunos celestes por perder y perjudicar a Oriente.

Oriente Petrolero derrotó a Vaca Díez y ahora piensa en Always Ready y Wilstermann. Serán sus últimos dos partidos para finalizar la temporada, y además para zafar del descenso.

Este sábado visitará al Millonario en El Alto, y después recibirá el martes al Aviador. El refinero necesita ganar un partido de estos dos para salir de la zona de peligro. Son momentos decisivos y Rodrigo Venegas, DT Albiverde, lo sabe.



«Fue algo emotivo, hay un par de videos y es un desahogo de la gente, de los jugadores, nuestro y de los dirigentes. Sabemos lo que significaba el resultado y más por el cómo se dio. Agradecerle al hincha porque a pesar del momento se manifiesta con cariño hacia los jugadores e institución», comentó sobre el festejo alocado de la gente tras el 1-0 a Vaca Díez.

Sobre el próximo partido ante Always, Venegas comentó que conoce a los jugadores, pero que desconocía el planteamiento que podría poner Óscar Villegas en cancha:

«Conozco a los jugadores, pero no pasa por ahí el partido. Dependerá de cómo nos paramos nosotros y cómo nos organizamos defensivamente. Desconozco lo que pase por la cabeza de Óscar Villegas, no sé si tendrán cambios o demás (por su objetivo en Copa boliviana)», sentenció.

Al ser consultado sobre la derrota de Blooming ante Libertad Gran Mamoré (que perjudicó a Oriente con los promedios), Venegas fue contundente y honesto: 

«Me duele ver gente que se conforma con que tu equipo pierda, no lo comparto. Miré el partido, y me parece un partido normal», dijo despejando especulaciones de algún arreglo o alguna derrota intencionada.

Oriente y Venegas están a una victoria de salir del peligro del descenso. El camino será difícil, primero ante los paceños, y luego en casa, seguramente en un Tahuichi explotado, ante Wilstermann.