Fuente: la-razon.com



El presidente Luis Arce insistió este lunes en que algunos sectores quieren dividir a las organizaciones sociales del Movimiento Al Socialismo (MAS) y llamó a la unidad entre ellas, pese a las diferencias que puedan tener.

“Como fuerza (política), siempre quieren dividir a las organizaciones, que siempre deben estar unidas”, dijo en el acto de conmemoración de los 41 años de la Federación Única de Comunidades Campesinas de Tarija.

Recordó que esa organización “enfrentó”, recientemente, problemas de división.

Sin embargo, y nuevamente defendió pluralidad de ideas. “Podemos tener diferencias, pero lo más importante al final de discutir las diferencias es mantener la unidad del movimiento campesino”, dijo.

El discurso de “división” en las organizaciones sociales del MAS creció junto con el distanciamiento político entre el mandatario y el jefe de esa fuerza, Evo Morales. De hecho, el Jefe de Estado dijo que la principal diferencia entre ambos “es el respeto y la defensa de las organizaciones sociales”.

Pero el quiebre entre ambos líderes también alcanzó a la estructura legislativa del MAS, pues la Asamblea Legislativa vio fracturada la bancada oficialista en dos grupos: arcista y evistas. Precisamente, esa polarización perjudica a la aprobación de leyes por parte del Órgano Legislativo, pues ambas facciones se acusan de “tener tratos con la derecha”.

Pasa lo mismo en las organizaciones del Pacto de Unidad, considerado el sostén político y social del MAS. Desde el lunes de la anterior semana, algunas organizaciones que defienden a Morales instalaron un bloqueo “nacional” de caminos, en exigencia de la renuncia de los magistrados electos en 2017.

Esas autoridades estarán vigentes hasta que sus sucesores sean electos en nuevos comicios, por votación popular. Es decir, más allá de los seis años de mandato que establece la Constitución.

Ante eso, el Ministerio de Economía informó que los bloqueos provocan una pérdida de al menos $us 128 millones por día.

La expectativa por la solución de ese conflicto creció luego de la convocatoria del presidente la Asamblea Legislativa, David Choquehuanca, a los jefes de bancada de las tres fuerzas políticas a un diálogo para viabilizar las elecciones judiciales.