Sainz se quejó de la dureza del terreno y tuvo sus más y sus menos con la pareja de Toyota Dumas/Delfino.
Fuente: https://www.marca.com
Si la etapa de ayer había sido estresante para Carlos Sainz y Lucas Cruz… la de hoy ha tenido que elevar sus pulsaciones hasta los límites del cuerpo. Porque, por un momento, han tenido el Dakar perdido.
Antes de llegar al kilómetro 250 de los 371 que tenía el total de la etapa el Audi #204 del madrileño y el catalán pinchaban por tercera vez. Como los prototipos de la clase reina de los coches sólo pueden llevar, por reglamento, dos ruedas de repuesto… estaban fuera de carrera.
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Más piedras de las esperadas
«Ha sido una etapa de muchísimas piedras, más de lo que esperábamos», explicaba Sainz en el parque de asistencia, con las huellas de la tensión vivida aún reflejadas en el rostro. «Hemos visto a Loeb parado, lo hemos adelantado y… yo iba despacio, sin tomar ningún tipo de riesgo, y aun así hemos pinchado tres veces». El ‘Matador’ no se explicaba el por qué de tanta incidencia.
Iba despacio, sin tomar ningún tipo de riesgo… y, aún así, hemos pinchado tres veces
Lo siguiente… era esperar la ayuda del equipo que, gracias a la sensacional etapa completada ayer por Peterhansel y Ekström, llegó enseguida. «Hemos intentado reparar, pero era imposible. Había que esperar a Mattias a que nos diese las ruedas y hay que darle las gracias. Es que no sabes qué hacer. Yendo despacio, pinchas; vas rápido y pinchas igual», decía con gesto contrariado.
Al menos, con todas esas peripecias, el tiempo cedido con Loeb (7:11) no es nada para lo que podía haber sucedido… y el español lo sabe: «Esperaba perder más tiempo porque ha habido un momento que íbamos cediendo como 16 minutos. Luego Loeb ha pinchado también. Y luego en el final de la etapa hemos ido bien, atacando, a pesar de que había bastante polvo».
Bronca con Romain Dumas
Y no sólo eso… también han tenido sus más y sus menos con Romain Dumas y su copiloto, Max Delfino. Sainz le recriminó en meta no haber hecho caso al Sentinel (la señal que emiten los coches más veloces que vienen por detrás y que es de obligatorio cumplimiento para el que va a ser adelantado).
Carlos Sainz passablement énervé à l’arrivée de cette dixième étape, notamment envers Max Delfino, copilote de Romain Dumas.
Le Français explique que l’Espagnol, leader du général, est venu se plaindre à lui car il se sentait gêné derrière eux. #Dakar2024 pic.twitter.com/WFkdGehALR
— la chaine L’Équipe (@lachainelequipe) January 17, 2024
Sainz ya se quejó de la actitud de Dumas en la etapa 4 y hoy, con el Dakar en juego por una distancia que puede ser mínima y la reincidencia de la pareja francesa… no ha tenido reparos en discutir en público.

