El menor de 12 años que cayó del segundo piso en un centro de acogida en noviembre de 2023 está en estado vegetativo y su evolución es desfavorable, informaron desde el Hospital de Niños Mario Ortiz Suárez.

«Vino (el menor) con el antecedente de haber sufrido una caída del segundo piso. Llegó con deterioro neurológico. Hemos utilizado la escala de Glasgow y nos ha indicado que tiene 7 de 15 en esa escala. Así que inmediatamente procedimos a intubar al paciente. La prioridad era la parte neurológica”, informó uno de los galenos.

Agregó que el menor está en estado vegetativo y su evolución es desfavorable ya que presenta un daño neurológico permanente.

El martes, el fiscal Fernando Mejía informó que el accidente se registró en noviembre de 2023 y tanto el traslado a un centro hospitalario y como su estado de salud no fueron puestos a conocimiento de la Policía para un eventual inicio de pesquisas.

Añadió que el menor se encuentra en estado delicado en la unidad de cuidados intensivos, y “está a la espera de un examen médico forense para determinar las secuelas y el alcance de las lesiones sufridas”.

 

Sobre la caída del menor, el padre Eduardo Rivera, funcionario del centro de acogida, mencionó que el incidente fue debidamente denunciado ante la Gobernación y la Defensoría de la Niñez.

Paola Moreno, directora del Servicio Departamental de Políticas Sociales (Sedepos) de la Gobernación, informó que una vez el centro de acogida informó de lo sucedido, se envió un equipo multidisciplinario hasta el lugar del hecho con el fin de corroborar lo sucedido e informar al juez tercero en Materia de la Niñez y Adolescencia.

“Tenemos conocimiento que el centro informó también a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio cruceño, la cual también se desplazó hasta el centro a fin de prestar atención a lo sucedido”, dijo Moreno.

Indicó que el accionar y el procedimiento que se siguió contra el menor están respaldadas y documentadas. Añadió que el accionar de la Gobernación en este y todos los casos está “totalmente” documentado y enmarcado en la Constitución Política del Estado, el Código Niña, Niño y Adolescente, las rutas críticas oficiales, los protocolos establecidos y los estándares de Protección Nacional e Internacional a favor de la niñez y Adolescencia.